Ricardo Muñoz Munguía

La tremenda violencia que padece el país se ha convertido en una gigante sombra sobre otros aspectos de la violencia, y uno de ellos es la violencia ejercida contra la mujer. Hablar hoy sobre lo que acontece en una buena porción de México con la mujer y lo que le toca vivir desde su hogar hasta llegar a su más recóndito entorno, pasando por su zona laboral o escolar, es un asunto que sin duda ha pasado a segundo término, lo que de ningún modo debe aceptarse pues estamos ante una problemática que por todos sus significados debe estar en primer orden. Por otro lado, abordar el tema para realizar algún libro puede ser poco atractivo para el escritor que busca vender o estar de moda. Sin embargo, se atiende, como el que hoy nos ocupa de la doctora en Apreciación y Creación literaria, Christel Guczka.

El libro Esto no es amor. Una novela de violencia, paradójicamente no contiene violencia pero, lo más logrado, es la fuerza que la autora le inyecta a su volumen para sugerir lo que parece un tatuaje indeleble en la sociedad: la violencia hacia la mujer.

El enfoque de la novela recae en la hermana de Liza Durán, la muchacha que apareció en un canal de aguas negras de la zona oriente. Elena Durán, al enterarse de lo que sucedió con su hermana inicia un recuento en su memoria sobre varias situaciones nuevas que vio en su hermana. Quizá sin proponérselo a fondo, se involucra para seguir los últimos pasos de Liza y si bien consigue llegar a obtener muchas respuestas, el panorama es mucho más amplio, pues un pintor aparece en esta historia que será pieza clave para cerrar más de una historia.

Esto no es amor es una novela juvenil desde una doble óptica, la primera es el tema: unos jóvenes que se habrán de relacionar amorosamente pero que ambos son rebasados y uno cae en ejecutar a su pareja con su poder físico y, la joven, muestra la débil comunicación y confianza con los suyos para exponer su problemática. La segunda línea que deja verse juvenil es para que el público adolescente acceda a esta novela de lectura muy fluida y que apoya o, en muchos casos, finca una postura sobre la violencia hacia la mujer.

Entre una nota periodística —al inicio y al final—, un diario y la narración desde el ángulo de la tercera persona, la autora emprende la historia de una jovencita que habrá de pasar por las manos de un joven que, primero, supo adentrarse en la vida de Liza para después posicionarse como su verdugo. Es cierto, estamos hablando de más sobre la trama de esta novela pero las páginas de Esto no es amor va mucho más allá, pues una historia paralela aparece como fondo de agua en esta novela que se hace extensiva en un caprichoso destino entrelazado que cierra con lo que no es amor y lo que fue amor.

Christel Guczka, Esto no es amor. Una novela de violencia. Ediciones B, México, 2014; 138 pp.