Senadores reiteran su compromiso

 

 

Miguel Barbosa Huerta

Los que suponían que, después de las reformas estructurales, la presente Legislatura había concluido se equivocaron rotundamente. Este periodo ordinario de sesiones fue de una gran intensidad. En este periodo se aprobaron cuatro reformas constitucionales, se crearon cuatro nuevas leyes y se reformaron 62. Se aprobaron 193 proposiciones con punto de acuerdo y se presentaron 324 iniciativas.

Se ratificaron 113 grados navales y 176 grados militares. Se realizaron 105 nombramientos, correspondientes al Consejo de la Judicatura Federal; de la Sala Regional Especializada del Tribunal Electoral; de la Comisión Nacional de Hidrocarburos; de la Comisión Reguladora de Energía; del Consejo de la Comisión Federal de Electricidad (CFE); del Consejo de Petróleos Mexicanos (Pemex); del Comité Técnico del Fondo Mexicano para la Estabilización y el Desarrollo; de los magistrados locales en materia electoral; del presidente y consejeros del Sistema Público de Radiodifusión del Estado; del subgobernador del Banco de México; del presidente y de los integrantes del Consejo Consultivo de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos; y un magistrado del Tribunal Unitario Agrario.

A pesar de los esfuerzos, se quedaron pendientes un conjunto de temas de gran relevancia como la reforma política del Distrito Federal, los nombramientos de los fiscales anticorrupción y para delitos electorales; así como las propuestas que envió el titular del Ejecutivo en materia de infiltración del crimen organizado en municipios, competencias y mando único.

En la agenda de la izquierda y del PRD, desde su fundación, ha estado como una prioridad el aumento de los ingresos de los habitantes de la ciudad y de todo México.

El PRD surge de la inconformidad ciudadana por un gobierno antidemocrático y una sociedad de enormes desigualdades, ante lo cual consideramos el trabajo y su justa remuneración, es decir, el salario, como una herramienta de solución. El Grupo Parlamentario del PRD en el Senado ha hecho pública la agenda que desarrolla, que es una agenda de izquierda, y ratifica el acompañamiento y apoyo que seguirá dando al Gobierno de la Ciudad y al jefe de Gobierno, Miguel Ángel Mancera.

Además de un trabajo legislativo persistente, se presentaron coyunturas que exigieron de la Cámara de Senadores una actuación responsable y la aplicación constante de las mejores prácticas de la política.

El Senado nunca ha regateado su apoyo a las instituciones y a los titulares de los poderes del Estado mexicano. Desde finales de septiembre, ante los hechos de Iguala y la desaparición de 43 integrantes de la Normal Rural de Ayotzinapa, en Guerrero, que han conmocionado al país, el Senado no ha permanecido inmóvil. Ha expresado su solidaridad con los familiares de las víctimas, ha exigido llegar a fondo en la investigación y ha apoyado las iniciativas tendientes a combatir la impunidad.

Hace unos días escuchamos con respeto a algunos de los padres y familiares de los normalistas desaparecidos. En el ámbito de nuestras atribuciones, respondimos a sus peticiones.

Reconocemos la existencia de un fuerte movimiento social que se ha solidarizado con los normalistas desaparecidos.

Estamos conscientes de la complicada situación que vive el país. Sabemos los efectos que pueden provocar la decepción y la frustración en la ciudadanía.

Tenemos el reto y la oportunidad de demostrar a la comunidad internacional, a nuestra sociedad y, principalmente, a nuestros jóvenes, que en México puede aplicarse la ley.

Suponer que la situación que vive el país es exclusivamente responsabilidad del presidente de la república constituye una equivocación, estamos en una crisis que involucra en diversos niveles y responsabilidades a los poderes públicos y a los órdenes de gobierno y sociedad.

En este momento vemos con preocupación un conjunto de hechos presentes en la realidad nacional. Vemos con preocupación el problema de la inseguridad y la infiltración del crimen organizado en algunas instituciones, los hechos de Ayotzinapa expresan la magnitud de este problema.

Vemos con preocupación la situación de la economía nacional y sus perspectivas para el siguiente año. Las proyecciones de las autoridades económicas mexicanas han presentado disparidades con el desarrollo de la economía nacional e internacional. Advertimos también el riesgo de una posible polarización social y un incremento en la falta de credibilidad de la ciudadanía en las autoridades.

Para remontar la actual situación, se requiere una acción del Estado mexicano, lo que implica la colaboración de los tres poderes que lo integran. Esto significa decisiones ejecutivas, reformas legales o constitucionales, e impartición de justicia.

La Mesa Directiva del Senado de la República reitera su compromiso de fortalecer las instituciones del Estado mexicano, respetar y hacer cumplir la Constitución y las leyes, y de colaborar, desde el ámbito legislativo, con los poderes de la Unión, de los estados, del Distrito Federal y de los municipios.

@MBarbosaMX

Presidente de la Mesa Directiva del

Senado de la República