Miles de palestinos cristianos y peregrinos procedentes de todo el mundo recibieron este miércoles en Belén al Patriarca Latino, Fuad Twal, para dar inicio a la Navidad, después de un duro año y un nuevo brote de violencia entre Gaza e Israel.

Reunidos en la Plaza del Pesebre y en sus alrededores, los visitantes dieron la bienvenida a la máxima autoridad católica en la zona entre vítores y cánticos navideños, al tiempo que bandas locales de boyscouts de Cisjordania, Gaza e Israel acompasaban el ritmo con sus instrumentos y un halo de fiesta y alegría en la ciudad que vio nacer a Jesús.

La masiva concentración de personas y los estrictos controles bloquearon todos los accesos y carreteras al lugar, provocando grandes conglomeraciones en Belén y poblaciones vecinas, adornadas para la ocasión con los tradicionales colores rojo y blanco de la Navidad.

Twal llegó a la céntrica plaza poco después de las 13.00 hora local en un convoy que partió de Jerusalén, sede del Patriarcado Latino, desde el que salió escoltado por la Policía israelí, siguiendo un estricto protocolo que se repite cada año.

A la Misa del Gallo que oficiará esta noche se espera que asista el presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Mahmud Abbas, además de otros dignatarios del gobierno palestino.

Antes de atravesar el muro de hormigón que separa ambas ciudades, el prelado recibió las felicitaciones de funcionarios y altos mandos israelíes en un monasterio cercano.

Después cruzó a la altura de la tumba de la matriarca Raquel y se dirigió a la Iglesia de la Natividad escoltado por la policía palestina y personalidades de la ciudad, entre ellos la alcaldesa Vera Babun, y el gobernador Yibrin al-Bakri.

La ministra palestina de Turismo, Rula Maaya, estimó que entre 60 mil y 100 mil personas visitarán la ciudad durante el periodo navideño, de ellos unos 10 mil turistas extranjeros, muchos de los cuales se arremolinaban en la Plaza del Pesebre.

“Es un momento histórico para nosotros, nunca imaginamos que visitaríamos Palestina y estaríamos tan cerca del lugar donde nació Jesucristo”, expresó una pareja de Venezuela, ambos médicos, que por primera vez viajan a Tierra Santa.

Para Antonio y María, otra pareja de Colombia, la experiencia de estar en Belén es de las “más emotivas” que han vivido, en parte, por convertirse en testigos del sufrimiento del pueblo palestino, “ahora entendemos las dificultades que tienen los palestinos en su vida diaria, pero aún así tienen el lugar más bonito que hay sobre la Tierra, la Iglesia de la Natividad”.

Después de la guerra

Las celebraciones se producen en uno de los años más violentos del último lustro debido a la tensión de las semanas recientes entre judíos y palestinos en Jerusalén, y el enfrentamiento bélico entre la Franja de Gaza e Israel, concluido hace apenas cuatro meses.

Durante la jornada de este miércoles se produjo un nuevo enfrentamiento que costó la vida a un miliciano palestino en un bombardeo del Ejército israelí, tras los disparos contra una patrulla militar en la frontera con Gaza que dejó un soldado israelí herido.

En el plano político, tras descarrilar el último proceso negociador en primavera, el Consejo de Seguridad de la ONU tiene previsto debatir antes de fin de año una resolución palestina que pide poner fin a la ocupación israelí antes de que termine 2017.

Abbas advirtió en Argelia que cortará todos los vínculos con Israel si no se aprueba la resolución, “no trataremos más con el Gobierno israelí, que deberá entonces asumir sus responsabilidades como ocupante”.

La Organización para la Liberación de Palestina (OLP) difundió un video titulado “Todo lo que quiero estas fiestas es justicia”, que describe cómo se vive bajo ocupación y lo que unos turistas cristianos deben afrontar para celebrar la festividad en Belén.

Intensos controles de seguridad israelíes o la posibilidad de ser rechazado en la frontera por “razones de seguridad”, aparecen en el clip que busca concienciar al mundo de la realidad en Palestina y pedir “justicia” en la forma de un Estado independiente.

Un portavoz de la Policía israelí indicó que todos los pasos estarán abiertos con motivo de la Navidad, y cualquier creyente cristiano que quiera llegar a Belén, Jerusalén y Nazaret puede hacerlo.

Información de Excélsior