“Pensar en modelos de desarrollo que logren crecimiento económico”
Entrevista a Adolfo Sánchez Almaraz/Instituto de Investigaciones Económicas de la UNAM
Irma Ortiz
En los primeros días del mes fue recibido en el Senado de la República el llamado Decálogo por un México en Paz, con Justicia, Unidad y Desarrollo que propuso el presidente Enrique Peña Nieto para mejorar la seguridad, la justicia y el Estado de derecho en el país.
La situación en Ayotzinapa puso en relieve la problemática que vive el país en la materia y la debilidad estructural que sufre la llamada célula básica del Estado mexicano. Desigualdad, pobreza, los famosos moches son parte de esa realidad que hoy viven los municipios.
El presidente de la Asociación Nacional de Alcaldes, que encabeza Renán Barrera Concha, ha señalado que la propuesta presidencial será analizada con responsabilidad pero advirtió que se hará sin que se vulneren las autonomías municipales, ya que “Iguala no es igual a todos”. Consideran que la propuesta presidencial afectaría de muerte al municipio, ya que se convertirían en simples administradores del gobierno federal.
La pregunta es cuántos de éstos municipios —alrededor de 2 mil 500 en el país— se encuentran infiltrados por el crimen organizado, lo cual resulta difícil de señalar dadas las diferencias entre un municipio y otro. Se calcula que 40 municipios producen la mitad de la riqueza del país, el resto son pobres, con dispersión y quienes viven ahí tienen dificultades de sobrevivencia.
De acuerdo con el Instituto Nacional de Competitividad, los municipios mexicanos tienen una mala calificación en la calidad de su información presupuestal pues persisten las malas prácticas y opacidad en materia de transparencia en sus finanzas públicas. Las áreas más opacas en la información presupuestal de los municipios son recursos federales (36 por ciento), dependencias y organismos (24 por ciento), deuda pública (19 por ciento) y tabuladores.
Los recursos para el municipio
El IMCO destaca que, a pesar de la situación de inseguridad del país, se desconoce cuántos recursos asignan los municipios a la función de seguridad pública, nómina de policía y equipamiento, y persiste la discrecionalidad en el otorgamiento de subsidios y ayudas sociales.
Sobre el tema, Siempre! entrevistó a Adolfo Sánchez Almanza, especialista de la Unidad de Investigación de Economía Urbana y Regional del Instituto de Investigaciones Económicas de la UNAM.
¿Cuál es la situación del municipio en México?
Hay una situación de tipo estructural y otra de tipo coyuntural. En la parte estructural lo que podemos decir es que en muchos municipios del país, y de manera correspondiente con los estados, se encuentran en condiciones de mayor pobreza y marginación, y eso sobre todo se observa en los estados del centro y sur de México. Estamos hablando de municipios de Michoacán, Guerrero, Oaxaca, Chiapas, Veracruz y Puebla, que es la parte Pacífico sur, y también en la península de Yucatán.
En estos sitios, la pobreza y la marginación es más severa, eso ya está medido por los índices de marginación, por el índice de desarrollo humano o por las mediciones de pobreza, que hace Coneval, ése es un hecho.
Por otro lado, tenemos un país que está creciendo a velocidades diferentes; el centro se mantiene, el norte es el que crece más rápido, después todo este corredor dinámico que va de la ciudad de México hasta Aguascalientes, San Luis Potosí y Monterrey es el corredor más dinámico ligado al modelo exportador, al Tratado de Libre Comercio.
En términos económicos, ahí hay más dinamismo, y eso se refleja en la generación de empleo, en la atracción de inversión extranjera directa e incluso en la adopción de tecnología moderna, mientras que en el sur del país se observa una menor velocidad de crecimiento.
En el sur tenemos que apenas se recibe algo así del 4 por ciento de la inversión extranjera directa, y fuera de algunos enclaves como los turísticos de la Riviera maya o en el caso de Tabasco, Campeche por la riqueza petrolera, el resto de las regiones se encuentra en condiciones de rezago.
Ése es el gran diagnóstico, podríamos decir de un país que tiene como tres velocidades y eso se refleja en los municipios. En los municipios tenemos los más pobres, los más atrasados que han sido históricos, por ejemplo Tehuipango, en Veracruz, o Mixtla; en el caso de Guerrero, Cochoapa el grande o Metlatonoc, que son los municipios que sabemos que son pobres históricamente y que sus características tienen que ver con problemas de difícil acceso, en zonas de montaña, tienen un predominio de población indígena y no tienen recursos productivos, no tienen conectividad hacia algunas ciudades o polos de desarrollo propio.
Esa situación los condiciona y no se ha encontrado por parte del Estado una política pública que los saque de esa condición estructural, más allá de programas asistencialistas, por supuesto. Llegan algunos programas pero no se logra el desarrollo como tal en esos municipios.
No fluyen los recursos
Cuándo se habla de recursos y de los que están contemplados en el ramo 33, ¿qué recursos realmente llegan a los municipios cuando sabemos que tienen que dar “moches” para que el dinero fluya?
Hay que decir que los recursos del ramo 33, incluyen 9 fondos y éstos representan alrededor del 9 por ciento del gasto neto federal o el 16 por ciento del gasto federal programable, pero de esos recursos, si clasificamos los fondos, solamente dos, el Fondo de Aportaciones para la Infraestructura Social, FAI,S y el Fondo para el Fortalecimiento Municipal, Fortamun, llegan a los municipios. Se trata de recursos que pasan muchos de ellos por los gobiernos estatales y que no siempre se canalizan a los municipios a tiempo.
Son pocos recursos en realidad y no logran lo que sería el fortalecimiento municipal, eso se observa en las graves carencias que tienen. Para empezar, las presidencias municipales, estamos hablando de alrededor de 2 mil 500 municipios; de ésos, los metropolitanos, que serían alrededor de 500 municipios, tienen viabilidad financiera y técnica, pero los demás tienen graves rezagos, no tienen personal capacitado o a veces ni siquiera tienen una computadora, o en poblaciones de zonas indígenas sus presidentes municipales ni siquiera saben hablar español.
Ahí hay un grave rezago, falta apoyo efectivo para que esos municipios tengan sus propios planes de desarrollo y puedan hacer una planeación más ordenada con mejores recursos. El país está polarizado, tenemos los grandes municipios metropolitanos ricos y tenemos los municipios muy pobres en muchos lugares del país, entonces el recurso del ramo 33 resulta insuficiente para atender las necesidades de muchos de esos municipios.
Resaltan declaraciones como que en esos 2 mil 500 municipios, aproximadamente en el 70 por ciento de los casos tendrían de alguna manera vinculaciones con el narcotráfico…
Sí, pero no se puede decir que por ser municipios pobres son delincuentes. No podemos caer en esa afirmación, más bien, sí son municipios que están expuestos a la delincuencia por la falta de equidad territorial, es decir, lo que estamos viendo es el resultado de la falta de desarrollo regional del país, de un desarrollo regional más equitativo o más justo, con una buena distribución espacial de ingreso.
Hemos tenido modelos de mucha concentración y descentralización, sobre todo en la ciudad de México, como en Guadalajara, Monterrey, pero el país es mucho más que estas zonas metropolitanas, entonces me parece que es un error criticar los municipios por lo que está pasando en el país, hacerlos responsables de la inseguridad nacional, me parece que esto es un despropósito.
Pobreza
En zonas de pobreza se ha desarrollado el narcotráfico, la delincuencia organizada y todo eso, pero no solamente ahí sino en todo el país, vemos casos como el de Lázaro Cárdenas en Michoacán, que tiene una generación de riqueza importante por la explotación de minas, por el puerto mismo, por industria, y está en manos de la delincuencia o ha estado, y por eso uno podría decir que es importante crear estas zonas económicas especiales que se proponen desde la Presidencia de la República, pero hay que ver cómo van a operar.
Y hay que ver si eso se va a traducir en desarrollo regional, es decir, no se trata de crear enclaves regionales de crecimiento, sino que ese beneficio, esa generación de riqueza beneficie al grueso de la población.
Se anuncian recursos para infraestructura en la zona del sur sureste, ¿cómo tendría que darse esa distribución?
Ahí depende de cuál idea tengan de zona económico especial. En algunos lugares del mundo han funcionado, por ejemplo, para fines de exportaciones a menores costos, reduciendo impuesto, o bien, regiones especiales para comercio. Por ejemplo, en el caso de Lázaro Cárdenas tendría que ser más como un puerto libre o algo así, o está el caso de Puerto Chiapas; en el caso del corredor transístmico, en el Istmo de Tehuantepec, la idea de este corredor que sería para transportar mercancías del Pacífico al Golfo de México, en contenedores por ferrocarril.
Si se hace de punta a punta no va a beneficiar a la población, necesitamos integrar lo que se llama cadenas productivas en las regiones, es decir, que estos proyectos, que esta inversión que llega a las regiones genere cadenas con los productores locales. Cadenas productivas, lo que implica que se integren las grandes empresas; muchas van a ser transnacionales, con la producción local y eso pasa por la relación entre la universidad y empresas; la generación de innovaciones tecnológicas, investigación y desarrollo.
Todo esto que sí estamos observando en algunas regiones del país, sobre todo en el bajío, ahí si se está dando mucho de este proceso, está llegando industria automotriz, industria aeronáutica, química, y se están conectando con las universidades a la vez que desarrollan capital humano, pero esa situación no la vemos en el sur del país.
Ataque a la corrupción
Donde se asienta el narcotráfico o la guerrilla es por la falta de la presencia del Estado o del estado de derecho, es decir, ante la ausencia de autoridad, alguien ocupa los espacios, los vacíos siempre se llenan y no lo llenan los mejores necesariamente. Lo que hay que hacer es que haya presencia del Estado con una buena planeación, más recursos y por supuesto atacar la corrupción, porque ése ha sido el cáncer del país. La corrupción nos pega durísimo, y el otro reto es el sur sureste que se tiene que desarrollar de manera sustentable.
Tenemos que pensar en modelos de desarrollo que logren crecimiento económico, pero que se redistribuya el ingreso y se respete la naturaleza, porque el sur sureste tiene un potencial muy importante, por ejemplo hídrico, de bosques, de costas, de lagos, en Tabasco, en Chiapas, todavía tenemos esos recursos y hay que cuidarlos mucho, porque tenemos un medio ambiente frágil.
Ahí es donde está la pobreza más concentrada, justamente en el sur sureste, hay manchones, por ejemplo la zona huichol para Jalisco, o la tarahumara en Chiapas o las huastecas, pero la densidad de población es mas baja, pero en el sur del país hay mucha población pobre, muchos municipios muy densamente poblados, y entonces el reto es mayor en el sur sureste.
Siempre hablamos de que el desarrollo debe ser integral, pero a lo que nos hemos enfrentado es a una visión sectorial, llega el gobierno federal y cada secretaría lleva sus programas al mismo lugar, sin que haya coordinación abajo, entonces eso implica un cambio de enfoque, pasar de un enfoque sectorial a un enfoque espacial o territorial.
Los programas que se implementan si no van acompañados de un buen desarrollo con proyectos productivos con un desarrollo económico sostenido desde las comunidades, desde abajo, se quedan en programas asistenciales, que son necesarios en muchos lugares, porque efectivamente el hambre es un problema en muchos de los municipios del país, pero ésa es una obligación del Estado, eso no se debe de presumir, o sea, que lo hagan y lo presuman hasta ofende, porque hay mucha riqueza en el país y cuando dicen que están resolviendo el hambre, es lo más elemental que puede hacer un gobierno; es un derecho de la población, pero además de eso, lo que se tiene que hacer son modelos de desarrollo sustentable aprovechando el potencial del desarrollo local.
Ni empleos ni ingresos suficientes
Pero qué hace la población si el país no crece económicamente?
Ésa es la pregunta, porque tenemos tasas del 2 por ciento, y si vemos el crecimiento de la población, estamos creciendo a uno por ciento; eso no genera empleo, el ingreso se ha perdido, la capacidad adquisitiva; se han precarizado los empleos, los jóvenes —que es este bono demográfico— qué opciones tienen, si no hay trabajo o se van a Estados Unidos o se van a la delincuencia, o los obligan o se van.
Aquí hay un problema de elección, cuando hay elección se puede decidir sobre la vida, pero cuando ya no hay alternativa… no lo justifico, pero se entiende que pase esto, entonces esta delincuencia es el resultado de un sistema social injusto, que no le da oportunidades de desarrollo sobre todo a los jóvenes.
De persistir la crisis económica, el escenario es muy sombrío..
Desgraciadamente sí, además, si no tenemos un sistema de justicia que funcione, que sea efectivo y tenemos represión y tenemos demandas sociales insatisfechas… es un coctel explosivo.
Si la economía del país no crece, porque además dependemos de Estados Unidos y si ellos están estancados y no nos generan lo que se llama derramas económicas positivas, tenemos que buscar otras alternativas. Ahí lo que hay que hacer es ver el mercado interno, recuperar el salario real de los trabajadores y redistribuir la riqueza, el problema es que la elite del país no quiere la redistribución de la riqueza y nuestro sistema impositivo sigue siendo injusto porque no es progresivo. Es un encadenamiento de factores que están impidiendo el desarrollo del país y su crecimiento… sí está muy complicado.
Tampoco hay que perder la esperanza, las perspectivas no son nada positivas, pero por ejemplo veo que hay mucho potencial de desarrollo en las regiones del país, tenemos recursos humanos, tenemos a muchos jóvenes y factores como ventajas comparativas, competitivas. Tenemos la ventaja de la localización, estar cerca de Estados Unidos es una ventaja, ser puente para comercio de Asia o de Europa, son factores positivos; tampoco hay que decir que no hay alternativa, ésta existe pero hay que recuperar ese potencial. Tenemos la obligación de hacerlo.
