Eugenia Abascal
La geografía afirma que la distancia entre Rumanía y México zona Noreste es de 10,644.39 km… pero Tamara Ariton la recorre a golpe de pluma y papel.
Una hoja de papel es el tren de mí ser.
Escribo, tacho, me aliento.
Escribo y me olvido.
Escribo, escribo y me amo.
Una hoja de papel es testigo
Que soy vivo.
Escribo historias sin final
Para continuar.
Escribo a mi ser
Qué siento.
Escribo a mi mente
Pensamientos.
Que nos come la vida.
La diferencia horaria entre México y Rumanía es de 10 horas. Sin embargo, a la luz de la lectura del poemario Pensamientos de Tamara Ariton es claro que el tiempo no nos separa. Me explico:
Las líneas en las que rememora a su madre Agafia pintan de cuerpo entero a la mía y a otras más de entre las vuestras.
…No fuiste presidenta,
Pero siempre supiste conducir el hogar.
No fuiste diplomática,
Pero siempre ganabas la batalla con mi padre
Cuando de ayudar a la gente se trataba.
No fuiste doctora,
Pero siempre curaste las heridas de mi corazón…
Tamara borda con sus líneas a la música,
Un velo de nube
Que da la pureza
Del alma, del ser.
En el corazón.
Y rinde homenaje a la palabra (dicho sea de paso, el rumano es una lengua indoeuropea que pertenece al grupo oriental de las lenguas romances, de la misma familia que el español)
Atrás de cada palabra hay un sentimiento.
El significado viste la palabra
Y cada uno le da un sentido,
Usándolo como ropa nueva
Para cada evento festivo.
Hay muchas palabras:
Palabras vacías que llenan el hueco
De un pensamiento desnudo;
Palabras fuertes que llenan con violencia
Las almas que quieren aclarar
asuntos… Palabras…
Pero hay dos palabras que son muy sencillas
Que encarnan la felicidad plena
Del ser vivo.
Con solo decir: “Te amo”
Regalas el cuerpo y el alma
Para encontrar el gran sentido
De la vida sin más palabras.
Sus palabras evocan espacios comunes en los que habitamos todos:
Miradas que dan alegría a la vida.
Hay muchas miradas: cruzadas, fingidas,
Miradas que penetran el alma y matan,
Miradas que son chispas del fuego del alma.
Mostrando seres vivos o muertos por dentro.
Miradas profundas que dejan huellas,
Imágenes vivas que marcan momentos
De nuestra vida.
¿Y qué sería el mundo sin Venecia? …nos preguntamos.
Ciudad del Edén, afortunada de ser
El libro de arte con un gran destino,
Firmado con tinte azul del mar
Sobre la tierra sagrada
De los artistas y del buen cantar.
¡Venecia dulce y floreada!
¿Y qué es el mundo sin amor?
Y te olvidas que:
El amor no muere, pero se mata
El amor no caduca, pero se olvida
El amor no traiciona, pero se sacrifica
El amor es fuerte…solo tú eres débil.
Y tratas de jugar en la vida
Sin darte cuenta que la luz la apagaste
Cuando halaste la cortina
Para que no te vieran que de
verdad… lloraste.
¡Y cómo hablar del amor sin invocar al olvido!
¿Cómo olvidar lo inolvidable?
¿Arrancar la piel a mi carne?
No sé hacerlo… ¡no me enseñaste!
Si tú podrías olvidar a tu madre y lo
vivido,
Olvidar tu tierra y lo comprendido,
No te olvides entonces de enseñarme
Cómo olvidarte … ¡quitando a la vida la
sangre!
Dos almas gemelas tiradas en el viento
No pueden olvidarse.
Pero no, la poesía de Ariton no se agota con los eternos femeninos. Su poesía cala el horror de la guerra.
Fuerzas que mueven y dominan,
Fuerzas ocultas que se mueven
En la búsqueda
Del poder que nunca basta.
Maniobras arriesgadas,
Maniobras de guerra
Que humillan, doblegan y gritan
Triunfos en sangrados
Sobre pueblos sometidos.
Lucha
Hay guerras provocadas.
Hay guerras planeadas.
Hay guerra en la guerra… guerras.
Pasaron tantos siglos y tantas guerras,
Que ahora estamos mudos e inofensivos
Cuando escuchamos que hay una nueva
guerra.
Ya no reaccionamos…“no es aquí”…
“no es contra nosotros…”
¿Será así?
Cualquier lugar del mundo es nuestra
Tierra.
Cualquiera que está sufriendo es nuestro
Hermano.
Cualquier ciudad destruida es nuestro
Hogar.
¿O… no aplica aquí la globalización bendita?
No hay solidaridad,
No hay compasión,
Hay sólo unidad en un gran dolor.
Con gente valiente, con gente consciente
Se puede razonar, se puede opinar
Para encontrar salida a lo imposible,
Bloquear la avaricia y el salvajismo.
Pero en este mundo hay sólo gente muda,
Preocupada de un solo dios … centavo,
Que olvida del alma, de ser un ser humano,
Que no le importa nada
Ni si le cae la bomba
En su propia casa-
¿Qué somos ahora?
¿Estamos vivos?
¿Somos verdaderos actores de la vida?
¿Por qué la apatía?
¿Por qué la indiferencia?
¿Por qué nuestra sequía de sentimientos
frescos?
Y me pregunto: ¿Cuándo se despierta el
mundo?
¿Cuándo se libera de la esclavitud de una
Tecnología que mata lo humano
Y lo más profundo
¿Qué es sentir algo
Por un ser vivo?
Ahora es la hora para hacer conciencia
Que tanto sufrimiento atrae consecuencia.
No hay guerra local en este mundo.
Hay sólo un desastre generalizado
Sobre un mundo opaco, en lo más profundo.
Tamara la rumana… no es ajena.
El mundo de hoy
Nada se compone.
Todo agudiza.
Nada tiene sentido
Sólo forma falsa.
Palabras vacías,
Acciones rebeldes,
Gente aburrida,
Sociedad perdida.
Esperanza existe
En las almas jóvenes
Que está latente
Entre vidas mudas.
Todo es desorden.
Todo es un caos.
Todo pide a gritos
Que se hagan cambios.
Nadie entiende.
Nadie razona
En un mundo seco
Sin la vida plena
Lo dicho: Tamara, la rumana… nos acerca… nos hermana.
Un libro secreto de vidas
Que han encontrado en su alma
Contacto de vida con muerte,
La fuerza oculta que siempre
Me trae el recuerdo de aquel
Que simplemente le gusta llamarse: El
Brujo
Amistad
La amistad es la flor, la más pura
Que nace del alma y se alimenta del
tiempo
Y crece y crece sin comprender,
Sin fingir o mentir.
Busca
Busca en la soledad la paz,
Busca en tu corazón tu amor,
Busca en la religión la tranquilidad
Y busca en la humanidad el terror.
Busca la libertad en tu mente.
Busca la felicidad en la gente.
Busca la prosperidad que no ofende.
Y cuando encuentras estos tesoros
Te dices: “Es tarde… se acabó el tiempo!”
Qué buscas?
Venecia
Ciudad del Edén, afortunada de ser
El libro de arte con un gran destino,
Firmado con tinte azul del mar
Sobre la tierra sagrada
De los artistas y del buen cantar.
¡Venecia dulce y floreada ¡
Amor herido
Amor perdido, amor herido
Vuelva al nido de tu olvido.
Mundo perverso de amores fugaces,
De gente vacía con doble morales.
Mentira y juego, intereses falsos
Confunden el alma con billetes grandes.
Lágrimas y gritos, sentidos confundidos
De hombres cobardes, con almas salvajes.
Plegaria
Doy gracias por haber vivido
Con tanto amor y pasión
Todos los días que he estado contigo,
Por tanto que tengo y he decidido
Pedir hoy perdón por esta pasión.
Me siento culpable por amarte y adorarte
Y no sé cómo sanarme sin olvidarte
Y sé que fui correspondida
Con mucho temor y pasión.
Y ruego perdón por lo que he sentido,
Por lo que no he comprendido,
Por haberte visto sufrido y no decidido,
Por no poder liberarte y después amarte.
Libera mi ser, aleja tus hondas
Para sentir de nuevo qué soy.
El Olvido
Como olvidar lo inolvidable?
Arrancar la piel a mi carne?
No sé hacerlo… no me enseñaste!
Si tu podrías olvidar a tu madre y lo
vivido,
Olvidar tu tierra y lo comprendido,
No te olvides entonces de enseñarme
Como olvidarte …quitando a la vida la
sangre!
Dos almas gemelas tiradas en el viento
No pueden olvidarse.
Yo
Y te olvidas que:
El amor no muere, pero se mata
El amor no caduca, pero se olvida
El amor no traiciona, pero se sacrifica
El amor es fuerte…solo tú eres débil.
Y tratas de jugar en la vida
Sin darte cuenta que la luz la apagaste
Cuando halaste la cortina
Para que no te vieran que de
verdad… lloraste.
El mapa
Tu cuerpo es el mapa de tu dolor
Y cada movimiento comprende un miedo
Y una preocupación.
Traté de navegar para encontrar
El camino más cortó a tu corazón,
Pero estaba perdido
Entre los tormentos de tu vivir y sentir.
Y no es el destino el culpable
Porque te transformaste
En este ser que hoy te declaraste.
Sin darte cuenta te perdiste
Y tienes miedo de verme y sentir
Lo que creías que se fue por siempre.
Se apagó la luz y me quedé triste.
No entendí porque te encendí
Si solo fue la chispa de un amor perdido
Y fue muy fuerte… verte, amarte y
Prepararme para ir después sin ti.
Ser fuerte es un don
Es la imagen de aquel
Que sufre, llora y decide
Pero que nunca deja de ser
Libre y lleno de ternura.
¿Y tú, por qué creías que eres fuerte?
Cuando huiste para no sentir,
Cuando acusaste sin probar
Con amenazas de un falso acto
Improvisado y manipulado,
Para cubrir la fragilidad y debilidad
De un alma enferma y herida
De un esclavo sin libertad y voluntad.
Egresada de la Facultad de Filología de la Universidad de Bucarest, Rumania. Establecida en México desde hace más de veinte años y con una considerable experiencia en periodismo, docencia y lingüística, Tamara Liuba Ariton nos comparte algunos de sus pensamientos y reflexiones más profundos.
