El balance de 2014 no es favorable
Teodoro Barajas Rodríguez
Comienza 2015, las esperanzas, renovación de propósitos y el cúmulo de buenos deseos desfilan como suele acostumbrarse. Atrás queda 2014, que fue funesto en muchos temas que siguen presentes porque representan flagelos imborrables, se espera un golpe de timón desde la Presidencia de la República, urgen los cambios con la restauración social.
Michoacán no ha superado el problema grave de la inseguridad, a finales del año se registró una confrontación en La Ruana, once muertos fue el saldo con todas las consecuencias derivadas de esos hechos sangrientos, además de muchos otros sucesos que motivaron la consternación de una sociedad incrédula de los anuncios oficiales regularmente triunfalistas.
El balance de 2014 no es favorable, no puede serlo porque la economía nacional registra un retroceso en los bolsillos de las mayorías, la carencia de fuentes de empleo es ostensible y los efectos se padecen; podrán argumentar que la macroeconomía vive un mejor momento pero para la mayoría de los mexicanos ésa es palabrería hueca, los precios de productos básicos se han incrementado, a eso habría que agregar la famosa como sufriente cuesta de enero.
La impunidad no se desterró, el año recién concluido da cuenta de ello al sólo invocar la desaparición de los 43 estudiantes normalistas de Ayotzinapa que generó una reacción en cadena, típico ejercicio de una globalización sin regreso.
El Estado mexicano vivió momentos complicados, la capacidad de respuesta no atinó en emerger ante un vendaval cruento que proyecta nuestro país como una nación en la que se violan con facilidad los derechos humanos, la erosión del tejido social se hizo palpable, no hay discursos que oculten el peso de la realidad.
En este naciente 2015 habremos de retornar a las urnas para elegir diputados federales, en Michoacán también legisladores locales, presidentes municipales y gobernador, los ciclos inveterados de comicios a cada momento, ahora ya con la conformación del Instituto Nacional Electoral en su primer gran momento.
Será interesante analizar el comportamiento electoral en el país en el que participan institutos decadentes que se atropellan unos con otros al utilizar argumentos liquidacionistas, plagados de lugares comunes, hipocresía y nula autocrítica, evaden que muchos problemas graves se han incubado desde sus cuadros distinguidos, en todo caso reparten las culpas e insultan la inteligencia del electorado.
También habrá nuevos partidos políticos que incrementarán los gastos, tal vez sólo uno conserve su registro, habrá seguramente movimientos emergentes ante el desencanto que produce la clase política tradicional, no sé si alcance para definir un movimiento similar al que se ha construido en España, Podemos.
Vivimos en muchos sentidos con el grito en el cielo, los pies en la tierra sin perder la esperanza, la cual no se nutre de un asunto metafísico sino de los aportes así como de la responsabilidad asumida.
Les expreso los mejores deseos para este 2015, lo necesitamos los mexicanos.
