El ministro francés del Interior, Bernard Cazeneuve, indicó este martes que todas las fuerzas policiales están movilizadas para neutralizar a los tres criminales que atentaron en la mañana contra el semanario satírico Charlie Hebdo en París.
“Se han movilizado todos los medios para detenerlos y que sean castigados con la dureza que merece el acto bárbaro que han cometido”, expresó Cazeneuve a los medios de comunicación al término de una reunión de urgencia organizada en el Palacio del Elíseo por el presidente francés, François Hollande.
El ministro, que se ha puesto al frente de una célula de crisis del Gobierno para coordinar las operaciones antiterroristas, confirmó que el ataque causó la muerte de 12 personas, incluidos el director de la publicación, Stéphane Charbonnier, conocido como Charb, y otros tres de los principales dibujantes; además de una decena de heridos, cuatro de ellos en situación crítica.
Charb dirigía el semanario desde 2009 y habitualmente tenía protección policial; tanto él como otros miembros de la redacción recibían constantes amenazas.
Cazeneuve envió un telegrama a todos los prefectos (delegados del Gobierno) de Francia para que aumenten la protección en estaciones, lugares religiosos y otras instituciones sensibles.
En París, el Ejecutivo ha elevado el nivel del Plan Vigipirate a su máximo, el de “alerta de atentados”; se han puesto en marcha dispositivos de protección suplementarios en los transportes públicos, las galerías comerciales o los centros escolares. También se ha decidido proteger la sede de algunos medios de comunicación.
De acuerdo con los elementos conocidos, los terroristas llegaron poco después de las 11.00 horas locales (10.00 GMT) a la sede de la publicación Charlie Hebdo y, en su huida, dieron varios gritos de “Alá es el más grande” y “hemos vengado al profeta”, en lo que se considera una alusión a la publicación por el periódico satírico de caricaturas de Mahoma.
La última portada del semanario satírico está dedicada al polémico libro Sumisión, de Michel Houellebecq, que describe un futuro de Francia en el que su presidente es un musulmán.
“Las predicciones del mago Houellebecq: en 2015, pierdo los dientes; y en 2022, hago el Ramadán”. El último tuit publicado por la revista es una caricatura del autoproclamado jefe del Estado Islámico, Abu Bakr al Baghdadi, acompañado del comentario “meilleurs voeux” (los mejores deseos).
Charlie Hebdo estaba especialmente protegido porque ya había sido objeto de amenazas y de ataques menores en los últimos años, especialmente a raíz de haber publicado en 2006 caricaturas de Mahoma; en 2011, fue atacado con cócteles molotov y tuvo que cerrar sus oficinas durante varias semanas.
En el ataque de esta mañana, dos de las víctimas mortales son dos policías que vigilaban la zona. Uno de sus coches fue alcanzado por un total de 15 balazos, mientras otro agente fue tiroteado y rematado en el suelo por uno de los terroristas antes de huir en un pequeño automóvil negro. El otro agente asesinado estaba encargado de la protección del director.
Los terroristas abandonaron el coche en el que huyeron en el distrito 19, próximo al lugar del atentado, y seguidamente robaron otro a un automovilista.
Fuentes del Ministerio del Interior optan por aún no dar conclusiones oficialmente ante ninguna pista sobre los autores del atentado, pero consideran que la posibilidad de que se trate de un ataque de origen islamista “es una opción posible”.
Condena internacional
Jefes de Estado, organismos internacionales y gobiernos de todo el mundo han expresado su indignación por el atentado contra la revista satírica francesa Charlie Hebdo.
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, condenó el “espantoso” ataque contra la sede del semanario galo y ofreció ayuda a Francia para llevar a los “terroristas” responsables ante la Justicia, y agregó que “los pensamientos y oraciones” de los estadounidenses están con las víctimas y “con el pueblo de Francia”.
También, el presidente ruso, Vladimir Putin, reprobó enérgicamente el ataque contra la sede del semanario satírico y expresó sus condolencias a los familiares de las víctimas; “el jefe de Estado (ruso) condenó enérgicamente este crimen cínico y reiteró la disposición (de Rusia) a seguir con la cooperación activa en la lucha contra la amenaza del terrorismo”, según un comunicado hecho público por el Kremlin.
La canciller de Alemania, Angela Merkel, calificó el atentado como un ataque contra la libertad de expresión y de prensa, “este acto abominable no es sólo un ataque contra las vidas de ciudadanos franceses y contra su seguridad”, afirmó Merkel a través de un comunicado, “también es un ataque contra la libertad de expresión y de prensa, elementos centrales de nuestra cultura democrática libre. Esto no puede justificarse de ninguna manera”.
Por su parte, el presidente de la Comisión Europea (CE), Jean-Claude Juncker, expresó en un comunicado que el ataque “es un acto intolerable, una barbarie que nos concierne a todos como seres humanos y como europeos”.
El líder del Ejecutivo comunitario se declaró “profundamente consternado por el ataque brutal e inhumano”, y expresó su solidaridad con las víctimas y sus familiares.
El presidente del Parlamento Europeo (PE), Martin Schulz, se declaró “profundamente consternado” por el ataque, en su cuenta oficial de la red social twitter, y dijo que sus pensamientos están con el equipo del semanario, los policías y sus familiares.
Así mismo, la organización Reporteros Sin Fronteras (RSF) se mostró “profundamente impactada” por el ataque contra el semanario satírico Charlie Hebdo.
“Atacar una redacción con armas pesadas es el tipo de violencia que se ve en Irak, Somalia o Pakistán”, aseguró en un comunicado el secretario general de la ONG, Christophe Deloire, quien se desplazó al lugar de la masacre. “¿Podíamos esperar vivir semejante horror en Francia?”, se preguntó, antes de responder que se trata de una pesadilla que se ha hecho realidad.
El director general de Amnistía Internacional en Francia, Stephan Oberreit, dijo que “el ataque a la redacción de ‘Charlie Hebdo’ marca un día negro para la libertad de prensa en Francia”. “Estamos profundamente conmocionados por esta tragedia humana y expresamos nuestra total solidaridad con las víctimas y sus allegados”.
El Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ, por sus siglas en inglés) condenó el atentado contra la revista, que calificó como un “desvergonzado asalto” a la libre expresión “en el corazón de Europa”.
“El nivel de la violencia es terrible”, afirmó en un comunicado Robert Mahoney, subdirector del Comité para la Protección de los Periodistas, “los periodistas deben unirse para dejar claro el mensaje de que semejantes intentos asesinos por silenciarnos no persistirán”.
Gobiernos europeos y la OTAN se unieron a las muestras de repudio ante la masacre ocurrida en París.
Información de Excélsior y El País España
