Pedro Lemebel, un valiente crítico del régimen militar y escritor chileno, que en plena dictadura se presentó en un encuentro de partidos opositores con tacones altos y pintado del rostro con una frase que decía “Hablo por la diferencia”, en la que explicó las vivencias de ser homosexual y pobre; murió de cáncer a la laringe , a los 62 años.

En la década de 1980 creó el artista Francisco Casas el colectivo “Las yeguas del Apocalipsis”, con la que hacía provocadoras interrupciones en actos públicos y exposiciones de arte, y con el que se transformó en un ícono de la contractual chilena.

En esa misma época abandonó su apellido paterno, Mardones porque “el Lemebel es un gesto de alianza con lo femenino, inscribir un apellido materno, reconocer a mi madre huacha (sin padres o nacida al margen de un matrimonio) desde la ilegalidad homosexual y travesti”, comentó en el año de 1977.

Exteriorizó su homosexualidad en una época en que el tema era tabú en Chile y donde casi nadie “salía del closet”.

“Se va un valiente y talentoso de las letras, Pedro Lemebel, se le debe mucho en sacar los temas tabúes contra, contra dictadura y cercano al pueblo”, comentó la presidenta del senado Isabel Allende.

“Nos abrió un camino de libertad, rompió el doble estándar y nos obligó a reconocer un Chile complejo y diverso”, dijo la ministra de Cultura, Claudia Barattini.

En el año de 1986 escandalizó al parecer en un encuentro político opositor al general Augusto Pinochet con tacones altos y una hoz pintada en su cara: fue el comienzo de sus interrupciones en actos y en las calles de la ciudad.

Su última aparición pública se produjo hace unas semanas en el Museo Gabriela Mistral, vestido de blanco, extremadamente delgado y sin poder hablar, estaba internado en un hospital oncológico, donde falleció la madrugada del viernes, un comunicado del vocero de su familia, Héctor Núñez, dijo que el cáncer “pretendió dejarlo sin voz, pero ¿Quién podría dejar sin voz lemebel?, su voz existe y persiste”.

A los 26 años gano el primer lugar en una competencia poética de la Caja de Compesación.

A los 26 años ganó el primer lugar en competencia poética de la Caja de Compensación Javier Carrera, con el cuento “Porque el tiempo cerca” , famoso por sus crónicas en 1986 público su antología Intocables, luego vino Loco afán: Crónicas de sidario, en 1996, De perlas y cicatrices, 1998, su primera novela Tengo miedo torero apareció en 2001.

En la década de 1990 su fama trascendió las fronteras latinoamericanas y más tarde dictó conferencias en las universidades estadounidense de Stanford y Harvard y durante una semana completa recibió homenajes en la Casa de las Américas, de la Habana, Cuba.

En 2006 obtuvo el premio del a Fundación Anna Seghers en Alemania y en 2013 ganó el Premio Iberoamericano de Letras José Donoso.

Muchos de sus colegas coincidieron en que debió ganar el Premio Nacional de Literatura.

Pedro Lemebel, un valiente crítico al régimen militar y escritor chileno, que en plena dictadura se presentó en un encuentro de partidos opositores con tacones altos y una hoz pintada en el rostro leyendo su manifiesto “Hablo por la diferencia”, en la que explicó las vivencias de ser homosexual y pobre; murió de cáncer a la laringe , a los62 años.

En la década de 1980 creó el artista Francisco Casas el colectivo “Las yeguas del Apocalipsis”, con la que hacía provocadoras interrupciones en actos públicos y exposiciones de arte, y con el que se transformó en un ícono de la contractual chilena.

En esa misma época abandonó su apellido paterno, Mardones porque “el Lemebel es un gesto de alianza con lo femenino, inscribir un apellido materno, reconocer a mi madre huacha (sin padres o nacida al margen de un matrimonio) desde la ilegalidad homosexual y travesti”, comentó en el año de 1977.

Exteriorizó su homosexualidad en una época en que el tema era tabú en Chile y donde casi nadie “salía del closet”.

“Se va un valiente y talentoso de las letras, Pedro Lemebel, se le debe mucho en sacar los temas tabúes contra, contra dictadura y cercano al pueblo”, comentó la presidenta del senado Isabel Allende.

“Nos abrió un camino de libertad, rompió el doble estándar y nos obligó a reconocer un Chile complejo y diverso”, dijo la ministra de Cultura, Claudia Barattini.

En el año de 1986 escandalizó al parecer en un encuentro político opositor al general Augusto Pinochet con tacones altos y una hoz pintada en su cara: fue el comienzo de sus interrupciones en actos y en las calles de la ciudad.

Su última aparición pública se produjo hace unas semanas en el Museo Gabriela Mistral, vestido de blanco, extremadamente delgado y sin poder hablar, estaba internado en un hospital oncológico, donde falleció la madrugada del viernes, un comunicado del vocero de su familia, Héctor Núñez, dijo que el cáncer “pretendió dejarlo sin voz, pero ¿Quién podría dejar sin voz lemebel?, su voz existe y persiste”.

A los 26 años gano el primer lugar en una competencia poética de la Caja de Compesación.

A los 26 años ganó el primer lugar en competencia poética de la Caja de Compensación Javier Carrera, con el cuento “Porque el tiempo cerca” , famoso por sus crónicas en 1986 público su antología Intocables, luego vino Loco afán: Crónicas de sidario, en 1996, De perlas y cicatrices, 1998, su primera novela Tengo miedo torero apareció en 2001.

En la década de 1990 su fama trascendió las fronteras latinoamericanas y más tarde dictó conferencias en las universidades estadounidense de Stanford y Harvard y durante una semana completa recibió homenajes en la Casa de las Américas, de la Habana, Cuba.

En 2006 obtuvo el premio del a Fundación Anna Seghers en Alemania y en 2013 ganó el Premio Iberoamericano de Letras José Donoso.

Muchos de sus colegas coincidieron en que debió ganar el Premio Nacional de Literatura.

Pedro Lemebel, un valiente crítico al régimen militar y escritor chileno, que en plena dictadura se presentó en un encuentro de partidos opositores con tacones altos y una hoz pintada en el rostro leyendo su manifiesto “Hablo por la diferencia”, en la que explicó las vivencias de ser homosexual y pobre; murió de cáncer a la laringe , a los62 años.

En la década de 1980 creó el artista Francisco Casas el colectivo “Las yeguas del Apocalipsis”, con la que hacía provocadoras interrupciones en actos públicos y exposiciones de arte, y con el que se transformó en un ícono de la contractual chilena.

En esa misma época abandonó su apellido paterno, Mardones porque “el Lemebel es un gesto de alianza con lo femenino, inscribir un apellido materno, reconocer a mi madre huacha (sin padres o nacida al margen de un matrimonio) desde la ilegalidad homosexual y travesti”, comentó en el año de 1977.

Exteriorizó su homosexualidad en una época en que el tema era tabú en Chile y donde casi nadie “salía del closet”.

“Se va un valiente y talentoso de las letras, Pedro Lemebel, se le debe mucho en sacar los temas tabúes contra, contra dictadura y cercano al pueblo”, comentó la presidenta del senado Isabel Allende.

“Nos abrió un camino de libertad, rompió el doble estándar y nos obligó a reconocer un Chile complejo y diverso”, dijo la ministra de Cultura, Claudia Barattini.

En el año de 1986 escandalizó al parecer en un encuentro político opositor al general Augusto Pinochet con tacones altos y una hoz pintada en su cara: fue el comienzo de sus interrupciones en actos y en las calles de la ciudad.

Su última aparición pública se produjo hace unas semanas en el Museo Gabriela Mistral, vestido de blanco, extremadamente delgado y sin poder hablar, estaba internado en un hospital oncológico, donde falleció la madrugada del viernes, un comunicado del vocero de su familia, Héctor Núñez, dijo que el cáncer “pretendió dejarlo sin voz, pero ¿Quién podría dejar sin voz lemebel?, su voz existe y persiste”.

A los 26 años gano el primer lugar en una competencia poética de la Caja de Compesación.

A los 26 años ganó el primer lugar en competencia poética de la Caja de Compensación Javier Carrera, con el cuento “Porque el tiempo cerca” , famoso por sus crónicas en 1986 público su antología Intocables, luego vino Loco afán: Crónicas de sidario, en 1996, De perlas y cicatrices, 1998, su primera novela Tengo miedo torero apareció en 2001.

En la década de 1990 su fama trascendió las fronteras latinoamericanas y más tarde dictó conferencias en las universidades estadounidense de Stanford y Harvard y durante una semana completa recibió homenajes en la Casa de las Américas, de la Habana, Cuba.

En 2006 obtuvo el premio del a Fundación Anna Seghers en Alemania y en 2013 ganó el Premio Iberoamericano de Letras José Donoso.

Muchos de sus colegas coincidieron en que debió ganar el Premio Nacional de Literatura.

Con información de “El Universal”