Una tragedia más envuelve al país. Querétaro, el año pasado ya había sufrido un hecho semejante de perdidas humanas, heridos y destrucción a raíz del erróneo manejo de los combustibles y por la misma empresa responsable de la tragedia de esta mañana en el Hospital Materno Infantil en Cuajimalpa.
¿Por qué si existen protocolos de seguridad en el uso de combustibles no los aplican?¿Por qué el gobierno permite operar a empresas irresponsables?¿El gobierno es también irresponsable?¿Todos somos responsables? ¿A quién culpar?
Cerca de las 07.00 horas de este jueves se registró una explosión de una pipa de gas en el Hospital Materno Infantil ubicado en la zona de Contadero, en la delegación Cuajimalpa.
La pipa de gas de la empresa Gas Express Nieto, que abastecía de combustible al hospital tenía una fuga en la manguera, lo que ocasionó una explosión y posterior derrumbe del inmueble.
Hasta el momento se han reportado dos muertes y hasta el momento 66 personas heridas, 30 por ciento en estado grave, que han sido trasladados por ambulancias y tres helicópteros del Agrupamiento Cóndores de la SSPDF, hacia los hospitales Polanco, Legaría y ABC; también la Red Federal de Hospitales en la Ciudad de México está habilitada para recibir a los pacientes que necesitan ser atendidos.
Por su parte, la SSA federal puso a disposición el Centro Nacional de Atención a Quemados, ubicado en el Instituto Nacional de Rehabilitación, que está equipado con tecnología que permite atender a pacientes con quemaduras graves.
Al lugar arribaron también elementos del Heroico Cuerpo de Bomberos para controlar el fuego del vehículo, y conforme ha pasado el tiempo se han sumado más miembros de las diferentes agrupaciones de seguridad y de rescate.
La Policía Federal anunció que 180 integrantes de la Gendarmería participarían en las labores de rescate, junto con unidades Binomios Caninos, para extender la búsqueda de personas que pudieran estar atrapadas entre los escombros, del inmueble que al parecer está colapsado totalmente.
“La estructura está afectada, yo te diría que prácticamente esta colapsado el hospital” indicó el jefe de Gobierno capitalino, Miguel Ángel Mancera, entrevistado en Radio Red que llegó al lugar de la tragedia; también han estado ahí el procurador Rodolfo Ríos Garza, Mercedes Juan, secretaria de Salud y el jefe delegacional Adrián Rubalcava.
El presidente Enrique Peña Nieto, en su cuenta de Twitter expresó su “tristeza y solidaridad a los heridos y familiares que de quienes perdieron la vida esta mañana en el Hospital Materno Infantil de Cuajimalpa.
Hay apoyo de las autoridades y hay lamentos también, pero que no sería más prudente prevenir este tipo de sucesos?
Irresponsabilidad que lleva a la muerte
El conductor de la pipa Julio César Martínez, confirmó que la manguera con la que abastecían el combustible tenía una fuga, lo que causó la detonación. El chofer y sus dos ayudantes fueron detenidos por la policía capitalina, sin embargo, no han sido presentados ante el Ministerio Público; las tres personas que resultaron con heridas leves, deberán rendir su declaración.
No es el primer accidente de la gasera
Dentro del actual escenario trágico, detrás hay una cadena de sucesos lamentables: en julio de 2014 también una pipa de la empresa Gas Express Nieto provocó un incendio y explosión en la colonia Cerrito Colorado, Querétaro, lo que dejó ocho lesionados, cinco autos quemados y 150 personas desalojadas.
El chofer pasó un tope, sin precaución y se impactó con un poste por lo que una de las válvulas se desprendió y comenzó el fuego, que se expandió a un radio de 50 metros.
En mayo de 2013, un camión cisterna de otra empresa explotó en la autopista que une México y Pachuca, a la altura del municipio de Ecatepec, estado de México, incidente en el que 24 personas perdieron la vida y otras 26 resultaron heridas; cerca de las seis de la mañana, un camión de doble remolque que transportaba gas se desprendió, salió del camino, impactó contra varias viviendas y estalló.
El incendio alcanzó a más de 40 casas y calcinó alrededor de 15 vehículos, según la versión oficial, el vehículo conducía a mayor velocidad de la permitida.
En septiembre de 2012, en Reynosa, Tamaulipas, una explosión en el Complejo Procesador de Gas Kilómetro 19 acabó con la vida de 31 personas y dejó 46 heridos a causa del ablandamiento y desgaste de un ducto que no soportó la presión.
Asimismo, en octubre de 2007, en Campeche, una fuga de gas en la plataforma Usumacinta dejó 22 muertos y 68 heridos; y en Abril de 1992, en Guadalajara, cientos de litros de gasolina explotaron cerca de las diez de la mañana en el sistema de alcantarillado del centro de esa ciudad, en el Estado de Jalisco, con un saldo de 209 muertos.
Una investigación del Gobierno estatal reveló que Pemex usó materiales de bajo precio e inadecuados para la tubería, lo que ocasionó una fuga de combustible, que a altas temperaturas, explotó en cadena en diez ocasiones; además de los fallecidos, la explosión dejó 500 heridos, mil 500 personas sin hogar y pérdidas económicas por 900 millones de dólares.
El incidente de está mañana deja al descubierto, una vez más, la inseguridad en las normas sobre el uso y el desplazamiento de sustancias peligrosas.
