Cinco retablos barrocos pertenecientes a la comunidades de Teotongo, Tejupan y Suchixtlahuaca, en la Mixteca Alta oaxaqueña, fueron atendidos in situ por parte de especialista del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH)

Luego de concluir la intervención, el INAH hizo entrega de estos bienes culturales a sus comunidades. Los trabajos formaron parte de un proyecto de recuperación que realiza el área de conservación de altares y retablos de la Coordinación Nacional de Conservación del Patrimonio Cultural (CNCPC), dirigida por el restaurador Luis Huidobro.

En el templo de San Cristóbal, en la comunidad de Suchixtlahuaca, se trabajó en el retablo principal de finales del siglo XVIII, de 12 metros de altura, dedicado al santo patrono, y uno lateral de la misma época, de 4 metros de altura.

El restaurador explicó que el lienzo del retablo, alusivo al Juicio Final, está firmado por Miguel de Mendoza, pintor de la época novohispana. “Lo que más llama la atención es que integra desnudos, que es algo poco común, porque el Concilio de Trento estableció que las pinturas tuvieran el decoro suficiente, así que no sabemos cómo permitieron este tipo de imágenes, que es como estar viendo estampas de Rubens o Miguel Ángel”.

En el caso de la comunidad de Tejupan, explicó, se entregó del retablo dedicado a El Señor de los Trabajos, cuyas dimensiones son de 6 metros de altura por 4 metros de ancho. Durante nueve años se han atendido siete retablos barrocos que van del siglo XVI al XVIII, y uno neoclásico de principios del siglo XIX, todos pertenecientes al templo de Santiago Apóstol.

Finalmente, en Teotongo se entregó el retablo principal del templo de Santiago Matamoros (de 11 metros de altura y que data del siglo XVIII), el cual ameritó dos temporadas de trabajo.

El restaurador Luis Huidobro puntualizó que “la intervención de estas obras tienen como finalidad recuperar sus valores agregados: su historia, tecnología, estética; de eso se trata la restauración, de rescatar la esencia”, concluyó.