Aunque aún no se sabe si corresponde a alguna de las personas que visitaron al fiscal Alberto Nisman el sábado 17 de enero —un día antes de su muerte—, la policía de investigación encontró en su domicilio un perfil genético distinto al suyo.

La jueza Fabiana Palmaghini, a cargo de la investigación, ordenó en la mañana de este martes cotejar la muestra con el ADN de Diego Lagomarsino, el informático que le prestó la pistola al fiscal y que entró en dos ocasiones a la casa, según confesó él mismo.

En la primera ocasión, según Lagomarsino, Nisman le pidió una pistola porque dijo que ya no confiaba ni en sus escoltas, mientras la segunda vez entró alrededor de las ocho de la noche del sábado.

Lagomarsino le dejó el arma y le dijo “Mira, es un arma vieja, es una 22, ¿de qué te vas a defender con eso”, relató el informático el pasado 28 de enero, a lo que Nisman respondió “no te preocupes, en para llevar en la guantera por si viene un loquito con un palo y me dice ‘traidor hijo de puta´”. Entonces Lagomarsino dijo, “pero Alberto, eso no asusta a nadie” y Nisman contesto “¿El único favor que te pido y no me lo haces?”.

Más pruebas para esclarecer el caso

La investigación de la muerte de Nisman avanza conforme se conocen los resultados de las distintas indagatorias a cargo de la jueza Palmaghini y la fiscal Viviana Fein.

El lunes, por ejemplo, se supo que el fiscal Nisman llamó varias veces al ex agente secreto, Antonio Stiuso —un día antes de morir—, que ha sido durante más de tres décadas uno de los principales mandos de la Secretaría de Inteligente, dependiente de la Casa Rosada, hasta que la presidenta, Cristina Fernández, ordenó jubilarlo en diciembre pasado.

El agente fue retirado con 61 años, cuatro antes de la edad que estipula la ley en Argentina, cuando Fernández lo consideró como aliado de una operación donde a través de la denuncia de Nisman- que acusó a la presidenta de encubrir a terroristas iraníes responsables del atentado contra una comunidad judía en 1994- y su posterior muerte se pretendería desgastar a su gobierno.

La semana pasada, la Fiscal Fein lo citó para tomarle su declaración en calidad de testigo, pero no fue posible que atestiguara, por lo que es probable que la cita de Stiuso con la fiscal se lleve a cabo en estos próximos días.

Las últimas pruebas periciales informadas este lunes, han revelado que el orificio y la trayectoria de la bala son “compatibles” con una “lesión autoinfligida”, lo que quiere decir que Nisman pudo haberse suicidado; la munición entró unos tres centímetros por encima de la oreja, una distancia no habitual entre los suicidas, pero tampoco improbable.

Los forenses que practicaron la autopsia no encontraron en su cuerpo signos de pelea o forcejeo; también advirtieron que el disparo se efectuó a una distancia no mayor a un centímetro de la cabeza, por lo que concluyeron que no se infiere “participación de terceras personas”.

Sin embargo, la jueza y la fiscal siguen investigando también la hipótesis del asesinato y la del suicidio bajo posible amenaza.

Diferentes encuestas han revelado, una semana después de su muerte, que más de un 70 por ciento de los argentinos creen que Nisman fue asesinado.

Para la siguiente semana, se esperan los resultados de varias pruebas periciales que pueden ayudar a esclarecer más el caso que ha conmocionado los estamentos políticos y jurídicos del país.