A pagar daños y perjuicios
Félix Fuentes
Esta vez fue prematura la maldición sexenal, a dos años y dos meses del gobierno priista. Seguiremos pobres, con escaso crecimiento, pocos empleos, sin ferrocarriles modernos y la larga frustración del aeropuerto internacional.
Ahora fue descargada la culpa en la baja del petróleo, pero el sector empresarial señala la reforma financiera como principal responsable debido a los elevados impuestos y al desaliento en inversiones y negocios en general.
El primer golpe es de 124 mil 300 millones de pesos, pero podrían suceder otros recortes del gasto público, según funcionarios de Hacienda.
Las reducciones principales afectarán las Secretarías de Educación Pública —atrapada por presuntos maestros que rechazan su reforma—, y de Agricultura, ramo éste de gigantescos déficit en la alimentación. A cada una se le quitarán 6 mil millones de pesos.
De acuerdo con los tijeretazos previamente anunciados, le ajustarán 62 mil millones a Pemex, 10 mil millones a la CFE y 52 mil 300 millones a dependencias del gobierno.
El golpe de tajo a Petróleos Mexicanos pone en peligro los volúmenes de combustibles adquiridos en Estados Unidos, y que sean reanudados los gasolinazos. Siempre estarán contra la pared los dueños de vehículos.
Nada bien le irá a la CFE con dicha disminución, pero podrá desquitarse con los consumidores mediante los cobros excesivos en cada lectura de los medidores. Nadie los fiscaliza.
A los gobernadores les dirán “que se aprieten los cinturones”, lo cual no harán si el gobierno federal les permite endeudamientos a discreción y actúan como virreyes, sin que nadie les toque un pelo.
A funcionarios de primeros y segundos niveles les rebajarán 10% en sus percepciones. Peccata minuta. Ellos pueden reponerse y quintuplicar esas quitas.
La friega es para gente que no vive de presupuestos oficiales. Es la del pueblo, víctima de desempleo, inseguridad, carestía ascendente de productos básicos y onerosos pagos de impuestos, combustibles y servicios públicos.
A unos meses de las elecciones en 17 estados, incluidas las de nueve gobernadores, diputados federales, diputados locales y alcaldes, ya se verá de qué manera los políticos solicitarán los votos.
La calificadora de riesgos estadounidense Moody´s ofreció un adelanto de nuestro futuro. Indicó que con dicho recorte la economía sólo crecerá este año 2.5%, cuando mucho, abajo de lo estimado por Hacienda, de entre 3.2 a 4.2 por ciento.
Coinciden los analistas en que, además de eliminar algunas inversiones anunciadas en días recientes, como la cancelación del tren transpeninsular Quintana Roo-Yucatán y la suspensión indefinida del tren rápido México-Querétaro, Pemex seguirá disminuyendo su producción y pone en peligro el suministro de gasolinas.
Ya son inevitables las afectaciones al empleo y al poder adquisitivo de los consumidores. Ojalá quede en esto, vistos los manejos financieros oficiales, en los cuales destacan los agobiantes cobros de impuestos.
Por cierto, México no está a salvo de los reclamos de China. El gobierno de ese país soltó una amenaza, no tan velada.
Espera, según dijo, que el gobierno mexicano “gestione apropiadamente los asuntos subsiguientes y garantice los derechos e intereses legales de las empresas chinas en medidas concretas”. O sea… a pagar daños y perjuicios.
