Anuncia Obama estrategia con 215 millones de dólares

 Dr. Gerardo Jiménez Sánchez

No cabe duda de que hay países en donde la investigación científica y tecnológica es tomada muy en serio por sus ciudadanos y por sus gobernantes. Más aún, dan seguimiento a sus iniciativas e inversiones estratégicas en este campo para beneficio de su población y para su propio crecimiento económico y competitividad global. Ese es el caso en la mayor parte de los países miembros de la OCDE.

Estados Unidos ofrece un ejemplo particularmente relevante en el contexto de la genómica y la bioeconomía. En 1990 los estadounidenses decidieron invertir cerca de 5,600 millones de dólares para conocer la secuencia de las más de 3,200 millones de letras A, G, T y C que forman la cadena del genoma humano.

Diez años después, el 25 de junio del 2000 en la Casa Blanca, el presidente Bill Clinton anunció la culminación del primer borrador del genoma humano (http://goo.gl/LTIaHe).

Más adelante, a pesar de que el partido en el poder cambió, Estados Unidos continuó invirtiendo ahora en la traducción del conocimiento genómico en aplicaciones para mejorar la calidad del cuidado de la salud de sus habitantes.

Así, el 12 de febrero de 2013, el presidente Obama utilizó la plataforma de su Informe a la Nación para anunciar que la inversión en el Proyecto del Genoma Humano había tenido, hasta ese momento, un retorno de 140 dólares por cada dólar invertido. Es difícil pensar en una inversión que en 10 años tenga un retorno de esa magnitud, más aún ahora se sabe que el retorno económico de dicho proyecto asciende a un millón de millones de dólares solo en los Estados Unidos.

A partir de ello, la Casa Blanca diseñó una ambiciosa Estrategia en Bioeconomía enfocada a la innovación genómica para el mejoramiento de la salud, agricultura, ganadería y el cuidado del medio ambiente, entre otras áreas (http://goo.gl/hA7kd).

La carrera genómica en los Estados Unidos ha continuado en forma vertiginosa. Hace unos días, el 20 de enero, el presidente Obama aprovechó nuevamente su Informe a la Nación para dar a conocer una nueva iniciativa conocida como medicina de precisión.

La iniciativa en cuestión tiene como objetivo la generación de tratamientos a la medida del perfil genético de cada persona. Inicialmente se enfocará al cáncer y continuará con otras enfermedades.

Tradicionalmente, el cáncer se clasifica de acuerdo al sitio anatómico de su origen, es decir, de mama, de próstata, de pulmón, etc.

Sin embargo, hace tiempo ha quedado claro que pacientes con el “mismo” tipo de cáncer, no siempre responden igual al tratamiento. En otras palabras, el cáncer de cada paciente es único, causado por factores biológicos diferentes.

La iniciativa Medicina de Precisión se acompaña de una inversión de 215 millones de dólares que serán canalizados a través de los Institutos Nacionales de Salud y la Food and Drug Aministration, entre otras instituciones (http://goo.gl/AsJZJu). Su objetivo es acelerar el desarrollo de nuevos tratamientos para las enfermedades que aquejan a su población. Para ello, contempla esfuerzos de gran escala coordinados e implementados en forma sostenida mediante colaboraciones público-privadas.

La iniciativa generará avances en genómica, nuevos métodos para el manejo y análisis de grandes cantidades de información, al tiempo de proteger la privacidad de la información con el fin de acelerar descubrimientos médicos.

La iniciativa Medicina de Precisión contempla el establecimiento de una base de datos de un millón de voluntarios estadounidenses que contribuirán con su ADN, así como con diversas fuentes de información incluyendo sus historias clínicas, exámenes de laboratorio, microorganismos en su cuerpo e información sobre su estilo de vida, entre otras cosas.

La privacidad será protegida rigurosamente de tal manera que podrán hacerse análisis relacionando la información de cada persona con sus genes.

Más allá de impulsar el desarrollo de la medicina personalizada, la iniciativa tiene entre sus objetivos la modernización de los marcos regulatorios, a fin de contar con uno que facilite la generación de conocimiento genómico de las personas y la innovación tecnológica para la secuenciación rutinaria de ADN.

No cabe duda de que la inversión en innovación científica y tecnológica, cuando se hace en forma planeada y sostenida, puede generar dividendos asombrosos.

México no participó en el Proyecto del Genoma Humano cuando pudo hacerlo. Ahora, especialmente en tiempos de dificultad económica, tiene la oportunidad de invertir en innovación científico-tecnológica que contribuya a su desarrollo sustentable. La genómica le ofrece una oportunidad de oro que, si sabe capitalizar a tiempo, ayudará a mejorar su crecimiento económico y desarrollo social.

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gerardo.jimenez@gbcbiotech.com

 

 

 

Director del Programa de Medicina Genómica y Bioeconomía de la

Escuela de Salud Pública de Harvard.

Presidente Ejecutivo, Global Biotech Consulting Group.

Presidente de Genómica y Bioeconomía