Kim Ki Jong, de 55 años, fue detenido después del ataque que perpetró en contra del embajador estadounidense Mark Lippert con arma blanca este miércoles por la mañana en Corea del Sur. El embajador fue herido en el rostro y los brazos, cuando se dirigía a ofrecer un discurso en Seúl.
El gobierno de Estados Unidos inmediatamente condenó “enérgicamente” el ataque, por parte de la portavoz del Departamento de Estado, Marie Harf, a través de un comunicado.
Harf indicó que el diplomático estadunidense es atendido en un hospital local y sus lesiones no representan una amenaza mortal. La funcionaria apuntó que la embajada de Estados Unidos en Seúl se está coordinando con las autoridades de la policía local para investigar el atentado.
Por su parte, el presidente Barack Obama llamó al embajador estadounidense para desearle una pronta recuperación, indicó por su parte la portavoz del Consejo de Seguridad Nacional (NSC), Bernadette Meehan.
En cuanto al hombre detenido —indicó la agencia de noticias surcoreana Yonhap—, que ha tenido una larga y turbulenta historia, y a menudo ha culpado a Estados Unidos por las tensiones en la península coreana. En el 2010 también ataco al embajador de Japón, a quien le lanzó piedras.
También comentó el medio, que Kim había visitado Corea del Norte seis veces entre 2006 y 2007, intentando levantar un memorial para el exlíder norcoreano Kim Jong il, en Seúl, y una vez se prendió fuego en frente de la oficina presidencial.
Lippert que es una persona de suma confianza del presidente Barack Obama desde que el mandatario estaba en el Senado, en 2005. El embajador trabajó con Obama en el Comité de Relaciones Exteriores del Senado y viajó alrededor del mundo con el ex senador mientras obtenía experiencia diplomática que implementó en su campaña presidencial.
