Miles de personas se dieron lugar este martes para despedir al líder opositor Borís Nemtsov, asesinado el viernes pasado en el centro de la capital rusa a unos metros del Kremlin, en el Centro Sájarov de Moscú; ahí mismo ha sido el velatorio.
Entre los políticos se han presentado, además de sus correligionarios, algunos liberales que trabajaron en tiempos de Norís eltsin, como Anatoli Chubáis, quien encabeza actualmente la corporación nanotecnológica rusa, y Serguéi Kiriyenko, ex primer ministro, actualmente jefe de la industria nuclear-
También asistieron algunos miembros del actual Gobierno, así como representantes de países extranjeros, sin embrago, no todos los que han querido asistir al último adiós han podido hacerlo. Rusia negó la entrada al país al presidente del Senado polaco y a una eurodiputada letona.
Al mediodía, se formó una larga fila de personas que querían despedirse del popular político, que se extendió desde la salida del metro Chkálovskaya, pasando por el Anillo de los Jardines hasta llegar al Centro Sájarov.
Cuando fue sacado del ataúd para llevarlo al cementerio de Troyekúrovo, la multitud coreaba “los héroes no mueren”, una de las consignas referidas en la multitudinaria marcha del domingo pasado en homenaje a Nemtsov.
“Este vil asesinato seguramente está dirigido a vengarse de lo que hizo. Y lo que hizo fue dedicar todos estos años a la lucha contra la corrupción y arbitrariedad”, expresó en el discurso de inicio de la ceremonia fúnebre el ex primer ministro y copresidente, como Nemtsov, del opositor Partido Republicano-PARNAS, Mijaíl Kasiánov.
Reino Unido ha sido representado por el ex primer ministro John Major; Estados Unidos, por el embajador John Tefft; Lituania, por su ministro de Exteriores, Linas Antanas Linkevicius; además han acudido a rendirle homenaje varios embajadores de la Unión Europea.
Ha sido notoria la ausencia del principal dirigente opositor, Alexéi Navalni, quien el 20 de febrero pasado recibió una condena de 15 días de detención administrativa por haber repartido octavillas en el metro de Moscú sin contar con el permiso correspondiente; el político pidió que se le interrumpiera el castigo durante un día para poder asistir a los funerales de su colega, pero le fue denegada su petición.
El ex campeón mundial de ajedrez y antiguo compañero de lucha de Nemtsov, Garry Kasparov, que reside actualmente en el extranjero, aseguró que no asistiría al sepelio porque teme por su seguridad personal.
Tampoco Anna Durítskaya, la modelo ucrania que acompañaba a Nemtsov en el momento del asesinato, estuvo presente en los funerales, debido a que decidió volar de regreso a Kiev la noche de este lunes. Durítskaya había llegado el viernes desde la capital ucrania a Moscú; Nemtsov la recogió en el aeropuerto de Sheremétievo alrededor de las once de la mañana.
Reconstrucción de los hechos
Fuentes cercanas a la investigación afirmaron que la policía ha logrado reconstruir el último día del político con lo que llegó a la conclusión de que fue seguido desde la mañana de aquel terrible día; de acuerdo con Lifenews, los sicarios utilizaron tres automóviles para seguir el Range Rover de Nemtsov, que alternaron hasta seis ocasiones.
La pareja había pasado gran parte del día en el piso de Nemtsov, y por la tarde este se dirigió a dar una entrevista, mientras Durístkaya acudió a un spa; habían quedado de reencontrase en los almacenes GUM de la Plaza Roja para cenar en el café Bosco y, alrededor de las 23.00 hora local, cuando regresaban a pie al piso, un sicario disparó a Nemtsov por la espalda en el Gran Puente de Moscova. El agresor huyó en un automóvil.
Durítskaya aseguró a los investigadores que no vio la cara del asesino, ni la placa del coche, sólo recordaba que el automóvil era de color claro.
