GARBANZOS DE A LIBRO

 

Fernando del Paso

 

 

Marco Aurelio Carballo

Al recibir el Premio José Emilio Pacheco a la Excelencia Literaria, que otorga la Feria Internacional de la Lectura Yucatán 2015, el escritor Fernando del Paso, de 79 años, originario del Distrito Federal, en un discurso dirigido al colega Pacheco, fallecido en enero de 2014, dijo: “Quiero decirte que nuestra patria chica, suave, parece desmoronarse y volver a ser la patria mitotera, revoltosa y salvaje de la historia. A los casi 80 años de edad me da pena aprender nombres de pueblos que no aprendí en la escuela, y que hoy me sé sólo cuando en ellos ocurre una tremenda injusticia. Sólo cuando en ellos corre la sangre: Chenalhó, Ayotzinapa, Tlatlaya, Petaquillas”.

“Qué pena, qué vergüenza —agregó— que aprendamos su nombre cuando pasan a la historia como pueblos bañados por la tragedia. Que conocimos por vez primera cuando fueron víctima de un abuso o despojo por parte de compañías extranjeras o de nuestras autoridades. Todavía no hemos aprendido a no mancillar ese fulgor abstracto que alimentaba nuestra pasión por la patria”.

“Nunca como hoy —dijo Del paso— me pregunto, José Emilio, de nuestra patria, a qué horas y cuándo se nos escapó de las manos esa patria dulce que tanto trabajo costó a otros construir y sostener. Ay, José Emilio, dime cuándo empezamos a olvidar que la patria no es una posesión de unos cuantos, que la patria pertenece a todos sus hijos por igual; no sólo a aquellos que la cantamos y que estamos orgullosos de hacerlo: también a quienes  la sufren en silencio. Éramos jóvenes, sí, y teníamos una enorme responsabilidad que cumplir: la de cuidar el patrimonio que heredamos y cuya integridad se ha visto amenazada tantas veces”.

Siguió el laureado escritor: “Dime, José Emilio: ¿cumplimos? Hoy que el país sufre de tanta corrupción y crimen, ¿basta con la denuncia pasiva? ¿Basta contar y cantar hechos para que triunfe la justicia? ¿Es ético aceptar premios por nuestra obra y limitarnos a agradecerlos en público, como lo hago en estos momentos? Bastaría con acudir aquí y aceptar el premio. Pero no puedo callarme ante tantas cosas que nos han quebrado. ¿Qué se hizo del México post 68 ¿Qué proyecto de país tenemos ahora? ¿Qué hicimos de nuestra patria impecable y diamantina? Sé lo que hago y digo. Lo único que no sé es en qué país vivo. Pero conozco el olor de la corrupción”.

Concluyó el autor de la extraordinaria novela Noticias del Imperio: “José Emilio: ¿a qué horas,  cuándo permitimos que México se corrompiera hasta los huesos? ¿A qué hora se deshizo en nuestras manos para ser víctima del crimen organizado, el narcotráfico y la violencia?”.