En China, los nuevos ricos tienen gustos cada vez más extravagantes. La nueva moda entre los pudientes orientales son las carreras de palomas.

Ha llegado a tal extremo la fiebre por estas aves, que son capaces de pagar sumas elevadas de dinero por poseer tórtolas. El último en hacerlo ha sido un empresario de nombre Gao Fuxin, quien pagó 310 mil euros por su paloma “bolt”.

Lo curioso, es que no se trata de cualquier tipo de paloma, sino una especie de aves que además de ser bonitas, son rápidas para competir y participan en carreras que pueden alcanzar cientos de kilómetros. Gana, la que vuela con mayor velocidad (pueden alcanzar hasta 90 kilómetros por hora o más según la Real Federación Colombófila Española).

Los premios pueden ser millonarios, de acuerdo a lo que señala Jeremy Kan, de Bloomberg Markets: se pueden jugar hasta 2.5 millones de euros. En las palomas, la genética y de dónde proceden, es determinante. Por tal motivo, los orientales son aficionados a comprar estas aves tan exclusivas, no para hacerlas volar, sino para que críen pichones campeones.

La colombofilia es ampliamente practicada en España, mayormente en Canarias, y las carreras de palomas existen desde el siglo XXIX, (las llaman las ratas del aire), por lo que no es tan novedoso, pero los chinos ven en esta actividad, como una manera más de ostentar su poder.

Nota: cribeo beta, sitio web. LaVanguardia.com. España.