Gonzalo Sánchez de Tagle
Samuel Huntington, en su libro “Clash of Civilizations”, refirió que México es un país desgarrado debido a su indefinición cultural y geográfica entre América Latina, Norteamérica, y las cosmovisiones, trascendencias y papel en la historia que cada región representa. Sin embargo, México no debe de elegir entre uno y otro, sino que es los dos al mismo tiempo. Eso que la teoría ha denominado “pertenencias múltiples”. Ese concepto que indica que somos parte de una pluralidad de adhesiones y proyectos.
México geográficamente es parte de América del Norte, en donde se encuentran nuestros más importantes socios comerciales, pero con vínculos indisolubles con Centroamérica y el Caribe. Culturalmente somos de tradición latinoamericana, constituimos la puerta de entrada a las distintas subregiones del continente, somos latinoamericanos, norteamericanos, caribeños y centroamericanos. Ello, más que un despropósito, es una enorme ventaja que nos posiciona en una situación estratégica ante el resto del mundo.
Además, pertenecemos al G-20, a la APEC, al MICTA y formamos parte de las negociaciones del TPP. Celebramos el primer Acuerdo Global con la Unión Europea y somos sus socios estratégicos. México es el país con el mayor número de tratados comerciales suscritos y pertenecemos a los organismos regionales y multilaterales más relevantes del mundo.
La realidad múltiple de México debe ser aprovechada en beneficio de su liderazgo y posición global. Esto se puso en evidencia en el foro organizado por el Senado de la República y la Secretaría de Relaciones Exteriores: México en el Mundo, Diagnóstico y Perspectivas de las Relaciones Internacionales, en febrero de este año. Se trató de un esfuerzo inédito entre la Secretaría y el Senado para analizar los retos, desafíos y oportunidades de la política exterior. Los Presidentes de las ocho Comisiones de Relaciones Exteriores, más las de Frontera Norte y Sur del Senado, articularon 19 mesas de debate y 3 conferencias magistrales sobre diversos temas que conciernen a la política exterior del país.
Las discusiones iniciaron con la visión de ex cancilleres y la academia; se analizaron las regiones de América Latina, América del Norte, Europa, Asia-Pacífico, Medio Oriente, África, las Fronteras Norte y Sur de México, así como diversos temas vinculados con la política multilateral y el enfoque de las organizaciones no gubernamentales.
Se trató de un foro de discusión abierto que dio cuenta de la responsabilidad que asume el Senado de la República respecto a su facultad exclusiva en materia de política exterior, como actor indispensable en el análisis, evaluación y contrapeso en la materia. La Secretaría de Relaciones Exteriores demostró una apertura y sensibilidad sin precedente al facilitar la participación de subsecretarios, embajadores y cónsules para que aportaran su experiencia en el Servicio Exterior y brindaran la óptica de su trabajo en el campo.
Con la participación del Presidente del Senado de la República y el Secretario de Relaciones Exteriores, el foro dio muestra que México es un país con enorme potencial que tiene mucho que contribuir en la política internacional y, sobre todo, que la política exterior debe estar al servicio de los ciudadanos. México como país de pertenencias múltiples, atento a las realidades, debe hacer uso estratégico de sus adhesiones para desarrollar toda su capacidad. En ello, el Senado de la República ha mostrado ser un agente relevante y fundamental en el quehacer internacional de nuestro país. Twitter: @gstagle
Coordinador General del Centro de Estudios Internacionales Gilberto Bosques, del Senado de la República.
