Las encuestas darán nuevos elementos

Alfredo Ríos Camarena

 

 

Entramos en un proceso de descanso generalizado con motivo de la semana mayor, este lapso servirá para afilar los machetes y poner la pólvora lista para la próxima contienda electoral que tiene diferentes vertientes e interpretaciones por tratarse de los ámbitos nacional, estatal y municipal.

En efecto, las elecciones intermedias en el Poder Legislativo federal tradicionalmente han sido poco atractivas, sólo se vota en función de una militancia o simpatía hacia determinado partido político; de los diez partidos participantes, dos son punteros, tres medianos y cinco aspirando a consolidar su registro.

El PRI en todas las encuestas es puntero, por su voto duro y la fuerza de sus gobernadores, influye también el ausentismo electoral que puede pasar del 50% del padrón electoral en esta jornada. Según las encuestas el PRI obtendrá cuando menos 30% de la votación, seguido cercanamente del PAN con 25%, a pesar de sus divisiones internas, mantiene una organización sólida en varios de los principales estados de la república. Entre estas dos instituciones políticas quedarán la mayoría de los integrantes de la Cámara de Diputados.

En el segundo bloque compiten tres partidos cercanamente, el PRD aproximándose al 12%, Morena cercana al 11% y el Partido Verde con 10%.

Sí sumamos lo que las encuestas nos dicen de estos cinco partidos, está ya decidido el 90% del universo electoral, esto significa que sólo queda un 10% para los otros cinco partidos que tendrían que pelear para arañar el 3% y conservar su registro.

Nueva Alianza se ve sólido por la militancia de los maestros; Movimiento Ciudadano maneja algunos candidatos reconocidos como Enrique Alfaro en Guadalajara y ha incorporado como candidatos a personajes de distintos orígenes e ideologías como Espino, Ebrard y hasta Hipólito Mora; el PT ha sostenido bases en diferentes estados y puede alcanzar el registro; Encuentro Social y el Partido Humanista difícilmente alcanzarán su objetivo.

La otra elección mucho más interesante es la de los gobernadores y presidencias municipales que sí preocupa e inquieta a la ciudadanía que participará con mucho mayor entusiasmo. En las gubernaturas: Nuevo León es quizás el estado más complicado porque el candidato independiente Jaime Rodriguez, El Bronco, se ha apoderado —según las encuestas— del 20% de la intención del voto, lo cual desequilibrará las demás candidaturas; por Movimiento Ciudadano Fernando Elizondo, quien ya fue gobernador, puede quitarle votos al PAN, con lo cual es posible que el PRI repita en este estado. En Sonora las condiciones se ven difíciles y hay un empate técnico entre la candidata del PRI Claudia Pavlovich y el candidato del PAN Javier Gándara.

En Querétaro, aunque el gobierno de Calzada y la candidatura de Loyola —expresidente municipal y hermano del exgobernador panista— son muy sólidas, habrá una fuerte competencia con Pancho Domínguez del PAN. En San Luis, dividido Acción Nacional le da mayores oportunidades al PRI. En Colima y en Campeche es muy probable que el PRI repita. En Baja California Sur el PAN puede contener la gubernatura.

En Guerrero y Michoacán serán verdaderamente complicadas y todo puede pasar; en Michoacán la hermana de Calderón, la Cocoa, tiene experiencia y Chon Orihuela es un destacado operador político, pero todo indica que Silvano Aureoles del PRD se alzará con el triunfo. En Guerrero se ve favorito el PRD con su candidata Beatriz Mojica, pero su votación será dividida con Luis Walton de Movimiento Ciudadano y con la división de Morena y los graves problemas de los normalistas de Ayotzinapa, todo puede suceder.

Habrá dos tipos de elección: una con bastante interés popular en cuanto gobernadores y presientes municipales; y otra, desangelada y poco participación ciudadana. Los pronósticos y las encuestas nos darán nuevo elementos, después de la calma de la semana mayor vendrá la tempestad política.