El tesorero del gobernante Partido de los Trabajadores de Brasil fue arrestado este miércoles por su presunta participación en un esquema de corrupción multimillonario en la petrolera estatal, Petrobras.

El delegado de la policía federal, Igor Romario de Paula, informó que Joao Vaccari Neto y su cuñada fueron detenidos en la ciudad de Sao Paulo por supuestos sobornos de compañías constructoras investigadas en el escándalo de corrupción de Petrobras; Vaccari fue aprehendido mientras salía a correr por la mañana.

Paula aseguró en rueda de prensa que encontraron indicios claros de delitos como desvío de dinero y corrupción y su intervención en la red data de 2004. “Vaccari es mencionado por al menos cinco denunciantes como el intermediario del partido político al que pertenece”, dijo Paula, “Observamos un patrón de criminalidad que se repite que es muy claro”.

La esposa de Vaccari también fue interrogada, ya que las autoridades hallaron depósitos sospechosos en las cuentas de sus parientes.

El tesorero del partido oficialista dijo que todas las donaciones hechas a la organización durante las campañas políticas fueron legales; el Partido de los Trabajadores también lo ha defendido al argumentar que él entonces no era secretario de finanzas en el período en que lo acusan de haber recibido sobornos.

La detención de Vaccari motivó a una reunión de emergencia del partido gobernante, según Sibá Machado, líder del oficialismo en la Cámara de Diputados, y agregó que cualquier decisión con respecto a Vaccari se tomaría en una reunión de la dirigencia nacional el jueves, día en que también se tomará declaración a Vaccari en la ciudad de Curitiba, sede de la investigación.

La fiscalía fijó cargos hace un mes contra Vaccari por lavado de dinero y corrupción en la denominada “Operación Lava Coches”; lo acusó de recibir 24 donaciones en un período de 18 meses por 4,3 millones de reales (1,3 millón de dólares).

El juez Sergio Moro no consideró en ese momento decretar la orden de arresto. Según el diario Folha de S. Paulo, Moro ahora supone que la libertad de Vaccari es un riesgo para la investigación. Paula señaló que “el tipo de proyección que tiene, la influencia en su cargo y la posibilidad que aún existe de que eventualmente sea fugitivo de la ley son requisitos para la prisión preventiva”; no existe un plazo para que Vaccari permanezca en prisión.

Los fiscales federales consideran que el esquema de sobornos es el mayor caso de corrupción que ha sucedido en Brasil y acusan a grandes empresas de construcción e ingeniería de pagar al menos 800 millones de dólares a antiguos directivos de la compañía y políticos a cambio del otorgamiento de contratos con precios exagerados.

Más de 100 personas han sido formalmente acusadas, incluyendo a tres ex directores de Petrobras; más de 50 políticos están siendo investigados.

Los investigadores sostienen que parte del dinero se canalizó a gastos de campaña del gobernante Partido de los Trabajadores y de sus aliados; la presidenta Dilma Rousseff, quien encabezó el consejo de Petrobras durante el período en que se entregaron los sobornos, no ha sido implicada.

Según el columnista Gerson Camarotti podrían surgir nuevas dificultades para la presidenta, cuya popularidad ha descendido y enfrenta protestas que exigen su impugnación. “Dentro del gobierno el temor es que en momentos en que se había lanzado una ofensiva para blindar a Dilma del escándalo, el arresto del tesorero traiga de vuelta una crisis”.

Contra la corrupción

La corrupción fue el principal motivo por el que cerca de 700 mil brasileños que el pasado domingo participaron en marchas de protesta en un centenar y medio de ciudades contra el Gobierno de la presidenta Dilma Rousseff, según diversas encuestas.

El caso más emblemático es el de Petrobras, que ha salpicado a las mayores constructoras de Brasil y medio centenar de políticos, en su mayoría de partidos oficialistas, que comenzó a ser investigado en marzo del año pasado cuando fue identificada una red involucrada con los contratos de la empresa con numerosas constructoras.

En los contratos se elevaba artificialmente el valor de los mismos y distribuía la diferencia en sobornos pagados a altos funcionarios de la estatal y a decenas de políticos que facilitaban los negocios ilegales.

Este martes Olivier Blanchard, economista jefe del Fondo Monetario Internacional (FMI) dijo que Brasil, cuya economía se contraerá un 1 por ciento en 2015, según las previsiones del organismo, tiene problemas que “van más allá de lo macroeconómico”, como es el caso de la “corrupción”.

“Las medidas (de ajuste fiscal) tomadas son las adecuadas, pero Brasil tiene problemas que van más allá de lo macroeconómico. Tiene un problema de corrupción que conocemos y esperemos que sea solucionado”, afirmó Blanchard en una rueda de prensa en Washington.

Información de AP y EFE