De gran valor arqueológico, 135 obras son recuperadas por el gobierno egipcio tras ser robadas por mafias especializadas en el contrabando de antigüedades. La mayoría de las piezas pertenecen al último periodo del Antiguo Egipto, sobre el año 600 a.C.
La piezas que se cree que fueron sustraídas en la caída de Hosni Mubarak, se recuperaron gracias a las pesquisas del departamento de Inmigración y Aduanas de EE UU, lanzada en el 2010 a través de la operación llamada “La maldición de la momia”, que tiene como objetivo desarticular a los grupos criminales que han introducido ilegalmente en el país más de siete mil objetos provenientes de todo el mundo, con un valor cercano a los tres millones de euros.
Entre las piezas se destaca un sarcófago de hace dos mil 300 años que pasó de contrabando primero en Dubai y terminó en un garaje de Brooklyn, en Nueva York, así lo informo según el diario el País, Aly Ahmed, responsable de los objetos repatriados del Ministerio de Antigüedades.
Otros objetos recuperados son: estatuillas, dos barcas funerarias de madera elaboradas durante el Imperio Medio, la máscara de una momia y así como 50 amuletos en forma de corazón hechos de ónice de mármol, estelas de piedra caliza, estatuillas o anillos.
En cuanto a la entrega de la piezas en la National Geographic Society de Washington a autoridades del gobierno egipcio, coincidió con la recepción de otros 240 objetos arqueológicos interceptados por el servicio de aduanas del aeropuerto internacional Charles de Gaulle de París, Francia, durante los últimos años.
Los robos a miles de piezas por lo “cazatesoros” se han llevado a cabo por la falta de seguridad y la inestabilidad política en la que cayó el país árabe tras la revolución del 2011, que según cálculos del Gobierno, han sido más de 4 mil piezas sacadas del país de forma clandestina; decenas de ellas de recintos como Museo de Mallawy, saqueado el verano de 2013; o el Museo Egipto de El Cairo, asaltado durante la llamada Primavera Árabe en 2011.
