Entrevista a Nicolás Loza Otero/Profesor e investigador de la Flacso
Santiago I. Soriano Condado
En entrevista para Siempre!, el profesor e investigador de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales en México (Flacso), Dr. Nicolás Loza Otero, desmenuzó cuál es la influencia del exlíder priista en el Distrito Federal dentro del terreno electoral de cara a las próximas elecciones del 7 de junio y en las que el partido figura como segundo y tercer lugar de las preferencias, viendo de lejos la disputa por el control de la izquierda entre el PRD y Morena.
Pieza importante
¿Cuál es el verdadero peso de Cuauhtémoc Gutiérrez de la Torre como un activo electoral para el PRI en el DF? En realidad, ¿pierde o gana el partido con su retirada de la dirigencia?
Creo que el nivel de votación que el PRI tiene actualmente en la ciudad de México hace que dependa mucho de sus más leales votantes y de los segmentos que tiene organizados o en relaciones de intercambio clientelar desde hace mucho tiempo.
Entre ese electorado, Cuauhtémoc Gutiérrez es una pieza importante, porque es de las personas, junto con otras, que construyeron la maquinaria, que la mantenían engrasada y que sabían el tipo de intercambios que deben seguirse para mantenerla operando. Pero con sólo ese electorado el PRI no puede recuperar ninguna posesión de importancia en el Distrito Federal. El PRI o cualquier partido que quiera ganar la elección, al menos por ahora, necesita de electores independientes, de electores que no dependan del intercambio clientelar sino que estén de acuerdo con las propuestas de gobierno que proponga el partido por el que van a votar. Y para ese tipo de elector, Cuauhtémoc Gutiérrez —o personajes como él— son una rémora para el PRI.
Si tenemos que hacer un balance, en términos estrictamente electorales, liberarse de Cuauhtémoc Gutiérrez era una buena oportunidad para el PRI. Y subrayo el era porque no han sabido aprovecharla completamente. Es decir, separaron a Gutiérrez de la Torre, pero no han ido a fondo en lo que podría ser una renovación de su imagen en el D. F., sino que solamente removieron las “piedras” más pesadas que están apretando su edificio, pero no hacen toda la remoción que es les urge si lo que desean es tener una posición de verdadera competencia en la ciudad.
¿Cuál es la apuesta a futuro por parte del PRI para figurar en la ciudad sobre todo tomando en cuenta la incursión de Morena en ésta?
Es inevitable que haya personas ligadas a Cuauhtémoc Gutiérrez como candidatos, por la misma razón que es inevitable que haya muchos expriistas en otros partidos. Es decir, es inevitable que la gente que hace, o hacía política en el PRI, tuviera tratos y fueran construyendo alianzas y relaciones con De la Torre.
Creo que cuando los partidos atraviesan estas crisis donde pierden muchos electores y tienen que renovarse, un problema que siempre tienen es el de la renovación de sus propios cuadros. Entonces lo que el PRI debería hacer, si quiere aspirar a recuperar una posición privilegiada en el D. F., es una renovación realmente a fondo.
Necesita un discurso más liberal, un discurso muy comprometido con las preferencias mayoritarias de los electores en el Distrito Federal y rostros nuevos, pero sobre todo que esos rostros representen prácticas y trayectorias nuevas. Y eso es justamente lo que el PRI no tiene ahora y paradójicamente no es algo que vaya a obtener con el paso del tiempo, sino que tiene que proponérselo, proponer una política de acercamiento con nuevos dirigentes locales, de forma espontánea y ciudadana.
Eso lleva tiempo pero sobre todo implica una decisión política que la dirigencia del PRI en el D. F. no va a tomar y que tendría que llevar a cabo el partido a escala nacional, convencidos de que por el camino que van no obtendrán éxito en la ciudad a pesar de la fragmentación que existe en el sistema actual de partidos.
Jugó hábilmente
¿Por qué protege el PRI, desde su Consejo Ejecutivo Nacional, a Cuauhtémoc? ¿Es una estrategia con miras de no perder más terreno en una entidad donde lleva casi 20 de años de no figurar?
Me parece que se combinan factores. No creo que haya una protección pensada para mantener una posición electoral; más bien debe haber gente interesada dentro del PRI y de su dirigencia por que el caso Cuauhtémoc Gutiérrez de la Torre se vea desenlazado de otra manera; quizá con su expulsión, con una sanción administrativa, tal vez incluso con elementos de prueba para que hubiera seguido un curso legal, pero no basta tener los deseos para que se cumplan.
Muy probablemente esas personas dentro del PRI que hubieran querido un desenlace distinto, por un lado no eran mayoría y por el otro no tuvieron elementos de prueba que les permitieran llevar adelante un caso bien armado contra el exdirigente.
Sabemos que ya pasaron muchos meses y, a pesar de las acusaciones sobre su persona, tampoco tuvimos declaraciones ministeriales u otro tipo de pruebas que permitieran fincarle responsabilidad; él jugó hábilmente, protegió su posición e influencia dentro del PRI.
Desde que el PRD llegó a la ciudad en 1997, el PRI no ha podido plantarle cara, ¿cuánto más tiene que esperar para tener posibilidades reales en el DF?
Como vemos las cosas, mucho tiempo. Le podría haber ayudado una posición de franca recuperación en el ámbito nacional, lo que no parece que vaya a suceder.
Es decir, hasta la elección del presidente Peña Nieto, estaba sucediendo; pero el último mes de la campaña del presidente, el PRI perdió fuerza y desde entonces hasta hoy, pese a que hubo un año de muy buen balance en la presidencia de Enrique Peña, hemos atestiguado un deterioro de la figura presidencial y que seguramente se traducirá en un revés electoral para el partido.
Y cuando digo “revés electoral” no quiero decir que vaya a quedar en segundo o tercer lugar; puede ganar la elección, pero lo hará con un caudal de votos bajo que no le otorgará mayoría en la asamblea en el Legislativo federal. Igualmente refrendará algunas gubernaturas, va a perder posiciones importantes, probablemente la alcaldía de Guadalajara, estados como Nuevo León, tal vez.
Entonces, no habiendo ese empuje nacional, el PRI-DF no tiene de dónde agarrarse, al igual que no ha hecho nada para tener de dónde sostenerse. Lo que creo que va a suceder, a pesar de la fragmentación de la izquierda que le daba una gran oportunidad al PRI o al PAN, no será suficiente.
Las posiciones que antes ganaba la izquierda, las va a seguir ganando con la diferencia de que probablemente algunas serán para Morena y otras para el PRD, con umbrales de votación cercanos al 30%, pero ninguno de los partidos de oposición que no son de izquierda tendrá más del 20 o 25% de votos, es decir no van a tener capacidad de ganar posiciones
Dos acotaciones
Pare concluir, retomando a Cuauhtémoc Gutiérrez de la Torre, al personaje, al hombre… su estructura de poder parece haberse debilitado, al menos desde la palestra mediática. ¿Qué tan débil es ahora? ¿Qué tan fuerte era en realidad?
Era fuerte, sin duda. Sin embargo yo haría dos acotaciones; la primera: por un lado, De la Torre era ese tipo de cacicazgo que depende mucho de que se esté en el gobierno para continuar subsistiendo. Una prueba de su fuerza es que a pesar de que el PRI no gobierna en la ciudad desde el 97, seguía existiendo, pero que tampoco se fortalecía. Sobrevivía, era una fuente importante de poder para el partido.
Y la segunda: ahora, sin que se desmorone su estructura de poder clientelar y corporativo, una estructura que sigue prácticamente intacta, sale el señor pero ahí sigue su madre junto a un grupúsculo de personajes incondicionales intermedios que la mantendrán viva. Esa estructura, si no está intacta, casi lo está, pero el que sí ha sufrido un fuerte revés y del que creo no se va a reponer nunca es Cuauhtémoc Gutiérrez de la Torre.
Morena que quitas los pecados del mundo
Ricardo Monreal, candidato a jefe delegacional en Cuauhtémoc por el Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), de Andrés Manuel López Obrador, fue captado mientras arribaba a algún sitio de la ciudad de México, donde también hizo acto de presencia el exdirigente del PRI-DF, Cuauhtémoc Gutiérrez de la Torre.
Ante la prueba de lo que se presume es un acto de espionaje, Monreal niega categóricamente haber sostenido un encuentro con Gutiérrez de la Torre.
Resulta curioso que Monreal Ávila pudiera haberse encontrado con el personaje que representa Cuauhtémoc Gutiérrez, pues hace más de un año, en la primera semana de abril de 2014 precisamente, el entonces diputado de Movimiento Ciudadano pidió investigar de oficio la información que colocó al priista en el ojo del huracán.
“Pero como en este país la impunidad, la corrupción y la complicidad van de la mano, yo creo que no lo van a tocar ni con el pétalo de un citatorio”, adelantó entonces el ahora candidato de Morena en el pleno de la Cámara.
En 2015, ante el cuestionamiento sobre si no resultará contraproducente para su imagen y campaña el ser ligado a De la Torre, el también exgobernador de Zacatecas olvidó por completo su petición cuando legislador: “todo el mundo tiene derecho a la presunción de inocencia”, dijo.
“Yo he sido víctima de linchamientos”, declara el candidato de Morena y excoordinador de la campaña presidencial de AMLO en 2012, “por eso creo en la presunción de inocencia”, reitera. Cuauhtémoc Gutiérrez tiene memoria, sin embargo.
El exlíder del PRI en la ciudad de México asegura que Monreal sí lo ha buscado y ha habido acercamientos por parte de éste. Pero el “príncipe de la basura” tiene grabadas las declaraciones de Monreal cuando, según dice, lo “crucificó” en la Cámara de Diputados.
Lo que es una realidad es que el juego político en el Distrito Federal está en la izquierda, cuyo control se disputarán el PRD y Morena, dejando muy rezagado al PRI, el cual perderá muchos votos sin Gutiérrez de la Torre, según sus propias declaraciones.
Dado el caso, pensar que hará uso de su estructura de poder para desviar los votos que le acarrearían sus incondicionales hacia la causa de AMLO en el Distrito Federal, no es descabellado. Basta recordar que después del propio López Obrador, Ricardo Monreal es tal vez el activo político (y electoral) más fuerte de Morena, además de ser un conocido operador político del tabasqueño.
Todo esto, tal vez, a cambio de redimirse bajo la figura eximia de Andrés Manuel y su partido que, como ya se puede ver, está dispuesto a cobijar con su manto a todos los presuntos inocentes, como los llama Monreal, y así, lavar todos sus pecados.
