La lucha de las fuerzas iraquíes por detener la ofensiva del grupo Estado Islámico sobre Ramadi, la capital de la provincia de Anbar, ha obligado a más de 2 mil familias a huir de sus hogares en el área, afirmó un funcionario iraquí este jueves.
El avance de los extremistas suníes hacia Ramadi, iniciado el miércoles cuando el Estado Islámico capturó tres pueblos suburbanos, es la mayor amenaza para la capital provincial; el avance es considerado una contraofensiva de los extremistas después de que este martes las fuerzas iraquíes los desalojaron de Tikrit, la ciudad natal de Saddam Hussein.
El Ministerio de Migración y Desplazados, Sattar Nowruz, dijo que las familias que huyeron de Ramadi se encuentran en una situación difícil y que han acampado en los suburbios al sur y el oeste de Bagdad.
Agregó que se les han enviado carpas, alimentos y otros elementos de ayuda; y evalúa la situación junto con el gobierno provincial “para suministrar mejores servicios y ayuda a las personas desplazadas, que enfrentan condiciones difíciles”.
Este jueves se han registrado enfrentamientos, según funcionarios de seguridad en Ramadi. El centro de la ciudad está firmemente en manos de las fuerzas del gobierno central de Bagdad, aunque algunos de los suburbios más alejados han ido arrebatados ante el avance del Estado Islámico, que el año pasado capturó vastas zonas en el oeste y norte de Irak y un tercio de la vecina Siria, avance que paralizó al gobierno de Bagdad y sumió a Irak en su peor crisis desde el retiro de las fuerzas estadounidenses en 2011.
Los ataques aéreos de la coalición encabezada por Estados Unidos respaldaron a las fuerzas iraquíes este jueves al concentrarse en los tres pueblos capturados el miércoles por los extremistas: Sjariyah, Albu-Ghanim y Soufiya, dijeron funcionarios que pidieron anonimato.
Ramadi a tomado forma de una ciudad fantasma con calles vacías y comercios cerrados con la llegada de los islamistas. En su boletín radial en inglés en la emisora al-Bayan, el Estado Islámico dijo haber tomado control desde el miércoles de por lo menos seis áreas y parte de una séptima al este de Bagdad, según el Grupo SITE de Inteligencia, de Estados Unidos, que vigila los cibersitios de los yihadistas.
Ramadi y Faluya, al este, aproximadamente a mitad de camino de Bagdad, eran bastiones de al-Qaeda durante la invasión y ocupación de ocho años liderada por Estados Unidos; en enero de 2014, Faluya fue la primera ciudad iraquí importante capturada por los extremistas del Estado Islámico.
Información de AP
