Personajes como Juana de Arco, Rosa Luxemburgo, Rigoberta Menchú, Marilyn Monroe y Teresa serían recordadas –este jueves- en España por la presentación del libro-antología “Mujeres” realizado por uno de los escritores y periodista más reconocido por su trabajo y su espíritu critico, el uruguayo Eduardo Galeano.
Sin embargo, Eduardo Galeano falleció este lunes a los 74 años en Montevideo por problemas de cáncer de pulmón diagnosticado desde el 2007. Fue autor de Las venas abiertas de América Latina, una obra clave en el estudio político de la región, que analiza las raíces históricas de Latinoamérica y su relación con países de primer mundo como España y Estados Unidos.
Galeano también es recordado como una figura revolucionaria, debido a que fue encarcelado tras el golpe de Estado del 27 de junio de 1973, además de ser censurado en múltiples ocasiones por los gobiernos de Argentina, Chile y su natal Uruguay.
El escritor uruguayo nació en el seno de una familia católica de clase media. Hijo de un empleado público y de una gerente de librería, criado en un ambiente de profundas convicciones católicas. Incluso cuando era un niño sostuvo que quería ser santo: “Tuve una infancia muy mística; pero no me fue bien con la santidad”.
Según un texto de Editorial Siglo XXI España, Galeano tuvo una larga carrera tanto en el plano personal como en el profesional. Desde muy joven empezó a publicar caricaturas para el diario El Sol, un periódico socialista en Uruguay, bajo el pseudónimo de “Gius” por la dificultosa pronunciación en castellano de su primer apellido (Hughes).
Sus primeras fuentes de trabajo fueron como obrero en una fábrica de insecticidas, recaudador, pintor de carteles, mensajero, mecanógrafo, cajero de banco y editor.
En la década de los setenta, un grupo derechista militar en Uruguay lo encarceló. Por esta causa se marchó a Argentina. Sin embargo allí ocurrió lo mismo. En esta ocasión se exilió en Cataluña, en Calella, al norte de Barcelona donde publicó en revistas españolas y colaboró con una radio alemana y un canal de televisión mexicano. En este período escribe su famosa y premiada trilogía Memoria del fuego.
Con todo, la obra de Galeano no es lo único importante. Vinculado a causas políticas y defensor de la ideología de izquierdas, además de ser miembro de la juventud socialista iba de pueblo en pueblo a hablar de socialismo ante la mirada atónita de aquellos pocos que se paraban a escucharle.
Comprometido con la causa ecológica, arremetió contra la producción industrial de celulosa en su país, en varias ocasiones decía que “la gente prefería morir de contaminación que morir de hambre”.
Sin duda, una de las facetas más conocidas de Galeano es su pasión por el fútbol, reflejada en su libro Fútbol a sol y sombra. Lamentaba que los intelectuales no captaran el verdadero significado de este deporte, al considerar que atrofia la conciencia del pueblo y le impide pensar con la cabeza.
En su obra se han basado otros personajes como el cantautor Joan Manuel Serrat, que tomo fragmentos de la obra de Galeano La noche, para su canción Secreta mujer.
En Galeano convivió el periodismo, el ensayo y la narrativa, pero sobre todo el cronista certero y valiente que recordaba el pasado para analizar el futuro que estamos dejando.
