Ricardo Muñoz Munguía
Cierto es que hablar de la narrativa argentina nos hace voltear irremediablemente a Borges y a Cortázar, principalmente. Sin embargo, más allá de detenernos en estos grandes del cuento, nos atraen otras voces, unas más consolidadas que otras, como sucede en una importante propuesta que recientemente puso en circulación Claudia Piñeiro (Burzaco, Buenos Aires, 1960), que por nombre completo lleva el de Tránsitos y apropiaciones. Antología de narrativa argentina contemporánea (Dirección de Literatura / Textos de Difusión Cultural, UNAM, México, 2014).
En la selección que hace Piñeiro se ofrece un panorama diverso en cuanto a autores, y los forma en orden cronológico, es así que la lista la conforman Hebe Uhart, Luisa Valenzuela, Ricardo Piglia, Liliana Heker, Mempo Giardinelli, Guillermo Saccomanno, Martín Caparrós, Claudia Piñeiro, Esther Cross, Jorge Consiglio, Guillermo Martínez, Martín Kohan, Sergio S. Olguín, Mariana Enríquez, Hernán Ronsino, Samanta Schweblin y, el más joven, Mauro Libertella.
Es claro, y natural, que algunos conocedores de la narrativa argentina puedan no estar de acuerdo con la selección pero, lo importante y lo valioso, es que las propuestas literarias continúen, y en ésta Claudia Piñeiro se decidió por “sólo incluir autores vivos, para así dar cuenta de lo que se está escribiendo hoy (…). Otra consideración fue incluir autores que tienen una gran relación con México, por tradición o por haber vivido allí largas temporadas (Mempo Giardilnelli, Martín Caparrós, Luisa Valenzuela), para luego compensarlos con otros que no han tenido esa experiencia. Hayan vivido en México o no, hay en esta selección de autores una necesidad de llevar escritores ya conocidos por los lectores mexicanos, pero también otros que recién conocerán a partir de esta antología”.
El volumen que hoy nos ocupa, Tránsito y apropiaciones. Antología de narrativa argentina contemporánea, nos hace probar un amplio mosaico de sabores en cuanto a los temas, los intereses, las épocas y hasta el lenguaje.
