POR LOS CAMINOS DEL SUR
Crisis socio-política en Guerrero
Manuel Nava
Acapulco, Gro.- Una cadena de hechos que parece no tener fin incrementa la crisis sociopolítica que vive Guerrero.
Frente al caso irresuelto de la desaparición y muerte de 43 normalistas y del amago de boicot a los comicios anunciado por la alianza padres de familia-CETEG-ANP que a lo largo de casi siete meses mantiene en vilo la entidad, se suma la resolución inminente por parte del Congreso de no ratificar a Rogelio Ortega Martínez, gobernador de la entidad.
El 14 de abril, el Congreso local aprobó por unanimidad la reforma al decreto por el que se designó a Rogelio Ortega Martínez como gobernador “sustituto”, porque iba en contra de lo que establece la Constitución, con lo cual se dio fin a diez días en que el mandatario estatal y los diputados del congreso manifestaron fuertes discrepancias y el desgano tanto del mandatario estatal como de su esposa para mantenerse en el cargo.
Esto último quedo ratificado en las palabras de Ortega Martínez al comentar la resolución del congreso: “Yo no cabildeo mi permanencia. Yo no pedí estar donde estoy; a mí me hablaron los líderes nacionales (de los partidos), y un día a las tres de la mañana me dijeron que preparara mi discurso porque ese día tomaba posesión en el cargo”.
La conclusión inevitable es que el próximo 24 o 26 de abril, según como lo convoque el Congreso, habrá un nuevo gobernador en la entidad que concluya los poco más de cinco meses que restan al actual periodo constitucional.
En los últimos diez días, arreciaron las descalificaciones a la actuación de gobernador interino, los señalamientos por intervenir en el proceso electoral en favor de Beatriz Mojica, candidata del PRD-PT y por el fracasado operativo de resguardo a las instalaciones del Tribunal Superior de Justicia que culminó con enfrentamientos entre huelguistas y elementos policiacos.
Todas las fracciones manifestaron su desencanto por el nulo trabajo que ha hecho Ortega Martínez para atender los graves conflictos que enfrenta el estado.
“No ha dado los resultados que se esperaban, tenemos conflictos muy grandes en el estado, como el magisterial, el del Poder Judicial, incluso, el del Instituto Electoral y de Participación Ciudadana, que no les han llegado los recursos para llevar a cabo la organización del proceso.” “Ése es el verdadero peligro de que no haya elecciones en Guerrero”, afirmó Oliver Quiroz Vélez, diputado local de la fracción parlamentaria de Movimiento Ciudadano.
Y fue este mismo diputado quien anticipó el desenlace del desencuentro al afirmar que el 26 de abril habrá un tercer gobernador nombrado por el Congreso del estado, porque consideró que Rogelio Ortega Martínez no debe ser ratificado en el cargo. El MC tiene como propuesta a Florentino Cruz Ramírez, exdiputado local y exsecretario de Gobierno de Ángel Aguirre Rivero.
Héctor Apreza Patrón, coordinador de los diputados del PRI, puso el remate: “en estos momentos se vive uno de los más fuertes alejamientos entre el Poder Legislativo y el Ejecutivo. Simplemente el Poder Legislativo no tiene información de lo que está haciendo el Poder Ejecutivo, por lo que no hay manera de calificar el trabajo que han desempeñado en este tiempo”. Y dio la pauta: “Ha mostrado desprecio hacia el Congreso. Según el decreto de su nombramiento, debe ser ratificado si el exgobernador Ángel Aguirre no regresa al cargo, pero dice que puede modificarse”.
Pero no sólo fueron los diputados locales, también los candidatos, particularmente del PRI, PAN y Movimiento Ciudadano quienes le criticaron tanto su asistencia a un acto de campaña de Silvano Aureoles en Michoacán, como por presumibles apoyos a la campaña de Beatriz Mojica, candidata del PRD-PT, así como por la presencia de varios funcionarios en actos de proselitismo, lo cual minó la autoridad moral del gobernante.
“No vamos a mover ni un solo dedo para comprar los votos de los diputados”, expresó con firmeza Ortega Martínez, durante un evento efectuado en Acapulco, evidenciando que existen relaciones crispadas entre el Ejecutivo del estado y el Poder Legislativo, sin embargo no abundó al respecto. Pero el Poder Legislativo tampoco desmintió que pretendiera cobrar por su voto.
Durante un evento en Iguala, Ortega Martínez dijo: “acataré con absoluta humildad” todo lo que disponga el Congreso local en referencia a su permanencia en el cargo, y agregó con cierto sarcasmo: “en política nadie es monedita de oro”.
Mi esposo y yo estamos listos, si es hasta este momento y nos iremos muy contentos de lo que hicimos”, agregó días después Rosa Icela Ojeda Rivera.
Las modificaciones
El 26 de octubre del año pasado que Ángel Aguirre Rivero pidió licencia al Congreso del Estado para retirarse del cargo de gobernador por seis meses a efecto de contribuir a la investigación de la desaparición de los 43 estudiantes normalistas ocurrida el 26 de septiembre del mismo año.
Por unanimidad de los diputados locales, básicamente por la fracción del PRD y del Movimiento Ciudadano, con el argumento de ser un brillante académico que surgía de la Universidad Autónoma de Guerrero, sin militancia política, no obstante su pasado en la izquierda y su cercanía con grupos radicales.
A la luz de las acusaciones que se hacen al mandatario estatal, aquella versión costeña de “para que la cuña apriete debe ser del mismo palo” parece no haber funcionado en este caso.
El términos de ley, la posible no ratificación de Ortega Martínez como interino se puede interpretar como un juego de presiones políticas con móviles que podrían apuntar a otro rumbo.
El decreto número 522 por el cual se designó gobernador a Ortega Martínez dice en su texto, en el cuarto considerando, que el pleno del congreso concedió licencia a Ángel Aguirre Rivero para separarse del cargo como gobernador en funciones “en términos del artículo constitucional 61, fracciones XX y XXI”. En dicho artículo se establece que:
En el primero de los artículos del decreto se establece que Ortega Martínez fue designado y nombrado “como Gobernador del Estado Libre y Soberano de Guerrero en términos del numeral 2 del artículo 84”, en el cual se dice que “las ausencias temporales del gobernador que excedan de treinta días requerirán la solicitud de licencia. Al efecto, el Congreso del Estado deberá designar a un Gobernador interino con una votación de las dos terceras partes del total de sus integrantes, por el tiempo que dure la ausencia”.
Las ausencias temporales del gobernador que excedan de treinta días requerirán la solicitud de licencia. Al efecto, el Congreso del estado deberá designar a un gobernador interino con una votación de las dos terceras partes del total de sus integrantes, por el tiempo que dure la ausencia.
Después en artículo tercero se estableció al texto que “Para el caso de que se dé el supuesto establecimiento del numeral 5 del artículo 84… el gobernador designado deberá concluir el periodo, con fundamento en el artículo 85 párrafo tercero”.
En dicho párrafo se lee: Cuando la ausencia del gobernador ocurra dentro de los cuatro últimos años del periodo respectivo, el Congreso designará, por el voto de las dos terceras partes del número total de sus miembros, un gobernador sustituto, que deberá concluir el periodo.
Es decir, se entiende que el decreto contempló el supuesto de que la licencia temporal se vuelva definitiva y establece que el gobernador designado deberá concluir el periodo de mando.
Conforme con los cánones legales, se escrituró una obligación, no un derecho. La interpretación legaloide estaría en considerar que para el caso del artículo tercero, el gobernador fue designado interino, producto de una licencia temporal, no definitiva.
Con la modificación al tercer artículo del decreto se estableció lo siguiente: “para el caso de que se dé el supuesto establecido en el numeral 5 del artículo 84 de la Constitución política local, el ciudadano Salvador Rogelio Ortega Martínez, previa designación en Colegio Electoral por el voto de las dos terceras partes del número total de miembros del Congreso, deberá concluir el periodo como gobernador sustituto, con fundamento en el artículo 85, párrafo tercero del mismo ordenamiento local”.
El tercero en discordia
En un principio, fue el propio Sofío Ramírez quien inició un cabildeo para suceder a Ortega Martínez, sin lograr su aprobación. Durante el fin de semana del periodo de pascua se habló de que Mario Moreno Arcos, alcalde de Chilpancingo habría entrado en negociación con el Comité Ejecutivo Estatal del PRD y fue hasta el 14 de abril cuando el alcalde hizo las precisiones y reiteró su permanencia en el PRI y el apoyo al abanderado.
Se prevé que Florentino Cruz Ramírez, como propuesta del MC, estaría concentrando los apoyos.
Cruz Ramírez nació en Puerto del Oro, municipio de Coyuca de Catalán, Guerrero, el 28 de noviembre de 1960. Como estudiante de la UAG, fue consejero técnico, consejero universitario y presidente de la Federación Estudiantil Universitaria Guerrerense, agrupación que también estuvo liderada por Armando Chavarría Barrera.
Se desempeñó como secretario del ayuntamiento de Acapulco entre 2007 y 2008, y diputado a la LIX legislatura local (2008-2011) representando al partido Convergencia (hoy MC).
Dos meses después de haber sido nombrado secretario general de Gobierno, Cruz Ramírez renunció al cargo el 5 de julio de 2013. En ese momento se hablaba de sus posibilidades para ser designado como candidato de unidad de las izquierdas.
