Gonzalo Valdés Medellín
Un instante en el infinito coreografía de Érika Tapia es un proyecto coreográfico integrado a partir de la visión de el eterno retorno, de Federico Nietzsche (1844-1900). La danza es para la joven coreógrafa Erika Tapia la disciplina artística idónea para explorar la máxima filosófica nietzscheana que ha influido de manera decisiva en el pensamiento contemporáneo.
Infinitud del tiempo
“Cuando Nietzsche habla sobre el eterno retorno, decide exponer una de las filosofías de vida más complejas y exhaustivas al explicar la infinitud del tiempo respecto a su doble dimensión: pasado y futuro”, expone la coreógrafa que estrenó Un instante en el infinito en febrero pasado, en el Teatro Raúl Flores Canelo del Centro Nacional de las Artes y que ahora vuelve a presentar en La Cantera Foro Chilango (Ponciano Arriaga 31, Tabacalera, a un costado del Monumento a la Revolución) el sábado 25 de abril a las 19hrs., en el marco de las celebraciones por el Día Mundial de la Danza 2015.
Valores renovados y únicos
Tapia recuerda lo planteado por el autor de Así hablaba Zaratustra, cuando el filósofo escribe: “Si existe el pasado infinito entonces todo lo que puede suceder ya ha sucedido y en una cantidad infinita de tiempo”, con lo cual -abunda la joven creadora- Nietzsche “forja la compleja idea de un mundo que vuelve a retornar de la misma forma que lo anterior, con los mismos aspectos de vida, con las mismas expectativas, emociones y sensaciones que hacen del ser humano una especie de bomba para sí mismo; hasta que el ser humano logra mirarse y traspasar todas aquellas combinaciones posibles de energía, a través de un ciclo que logra entonces la creación del superhombre con valores renovados y únicos”.
Dos caminos que nadie ha recorrido
Movimiento y cuerpo se funden en la búsqueda de un espacio infinito, de un retorno al inicio como si en cada paso entonado por los bailarines —en comunión con el espacio, la música y la luminotecnia— se fuese hilvanando la voz del filósofo: “Zaratustra: ¿Ves ese pórtico, enano? Tiene dos caras. Hasta aquí conducen dos caminos, que nadie ha recorrido por completo. Esta larga calle en declive se prolonga eternamente; y la que conduce hacia arriba es también una eternidad…”. Nancy Arroyo Toledo, Elisa Romero Ramírez, Iiliana, Daniela Luna, Alfredo Dillares, Diego A. Vértiz, Ismael Meléndez y William Montes de Oca, son el equipo de bailarines intérpretes que dan cuerpo a Un instante en el infinito, de Érika Tapia.
Identidad(es)
Creadora también de la obra Identidad(es), danza donde “mediante la estimulación de sensaciones provocadas desde la personalidad de cada bailarina, su sentir y pensar”, Érika Tapia explica que en este trabajo coreográfico “se maneja una atmósfera correspondiente a la creación de movimiento propio. El recorrido de un camino donde el punto es la creación de una identidad única e irrepetible, de un enfrentamiento corporal y mental que está destinado al olvido o al reencuentro consigo mismo”, concluye la coreógrafa que ha integrado sus dos propuestas dancísticas, en el Día Mundial de la Danza 2015.
En Identidad(es) intervienen Nancy Arroyo Toledo, Elisa Romero Ramirez, Ilianna Bautista, Liliana Gabriela Jiménez Domínguez, Ilianna Elizabeth Bautista Reyes y Michelle Temoltzin, a presentarse en la Sala Ollin Yolitztli (Anillo Periférico Sur 5141, Tlalpan, Isidro Fabela, 14030).
