El caso del Bronco

Alfredo Ríos Camarena

En México, el sistema de partidos políticos, con las nuevas leyes, se aparta de sus objetivos democráticos, porque estos institutos políticos han cerrado la puerta a la ciudadanía en general y a sus militantes en lo particular, de tal suerte que las candidaturas a los puestos de elección popular se han convertido en botín de las cúpulas que los controlan.

Esta situación se refleja en los próximos comicios cuyas campañas aburridas y desangeladas no entusiasman a los electores, por la falta de programas y de principios; por eso, la reforma al artículo 35 de la Constitución que con base al derecho de todos los ciudadanos a votar y ser votados, estableció las candidaturas independientes, que aun con las limitaciones que las hacen totalmente inequitativas, permiten una nueva acción ciudadana en el agotado sistema de partidos.

Esta nueva oportunidad de participación ha despertado fuerte interés en la elección de Nuevo León, pues la candidatura independiente de Jaime Rodríguez El Bronco, quien ha remontado las trabas casi inexpugnables que la ley impone, ha despertado interés y crítica, ésta última reflejada en las recientes declaraciones del expresidente Felipe Calderón, quien considera peligrosa dicha candidatura.

Este fenómeno, donde algunas encuestas ponen a la cabeza de las preferencias electorales al Bronco, tiene que ver con la decepción de la ciudadanía sobre los partidos políticos, aunque existe una competencia intensa del PRI con Ivonne Álvarez y del PAN con Felipe de Jesús Cantú, donde también participa Fernando Elizondo Barragán por Movimiento Ciudadano, quien ya fue gobernador interino. El Bronco es un verdadero fenómeno político en una entidad cuya fuerza económica y clase empresarial tienen una influencia trascendente en el desarrollo económico nacional.

El Bronco no constituye un peligro como lo afirma el expresidente Calderón, al contrario, da pie a una esperanza electoral, como no se había visto en ninguna entidad de la república, a excepción de San Luis Potosí donde hace muchos años el “navismo” dio una lección de proceso democrático a ese estado.

Lo más probable es que gane el candidato del PRI, sin embargo, el solo hecho de haber despertado a la ciudadanía nos indica que las candidaturas independientes pueden ser una mejor puerta hacia la democracia, siempre y cuando se reforme la ley y se reduzcan las iniquidades abismales, pues sólo en el tope de financiamiento de esta elección, las candidaturas de los partidos tienen 49 millones 929 mil 949 pesos, mientras que el tope del Bronco es de 766 mil 657 pesos, aun cuando algunos expertos como Jesús Cantú ofrece una interpretación diferente.

El resultado de los próximos comicios ya no tienen duda, el PRI en alianza con el Partido Verde obtendrá la mayoría relativa de la Cámara de Diputados, pero en las definiciones de las gubernaturas puede haber muchas sorpresas como la fuerte participación del Bronco.

No puede escapar a los analistas políticos la necesidad de cambios para mejorar el sistema electoral, que se encuentra en grave crisis por las reglas complicadas que se han inventado, y desde luego, por la falta de interés de una ciudadanía que se siente alejada y excluida de las fuentes del poder. Al parecer la dicotomía del futuro inmediato es partidos políticos vs. candidaturas independientes.