De acuerdo con un reporte que publica este lunes Milenio en su primera plana, los focos de inseguridad y violencia generados por el crimen organizado y detectados por el Instituto Nacional Electoral (INE) para los comicios del 7 de junio se han duplicado en comparación con los dos procesos electorales anteriores.

Mientras en 2009 se reportaton seis mil 376 Secciones de Atención Especial (SAE) y en 2012 se registraron nueve mil 972, para este 2015 el órgano electoral ha contabilizado 12 mil 51 secciones en riesgo por la inseguridad, según las bases de datos del propio INE.

El aumentó al doble de estas secciones “que presenta una dificultad extrema” para desarrollar las actividades de capacitación e integración de las mesas directivas de casilla, se dan principalmente en zonas de Guerrero, Michoacán, Tamaulipas, Nuevo León, y Jalisco.

En el caso de Guerrero, se tienen identificadas Secciones de Atención Especial en ocho municipios%u037E donde destaca Chilpancingo, pues de reportar un solo foco rojo en los comicios de 2009 y 2012, respectivamente, ahora se reportan 248.

Lo mismo sucede en Iguala, pues en las elecciones pasadas no se tenía ninguna denuncia, ahora existen 184 focos de inseguridad.

Una situación similar ocurre en Pungarabato, donde pasaron de no tener ningún foco rojo en 2009, a detectar 20 en 2012 y ahora identificar 219. En menor medida, Tlapa y Chilapa también registran aumentos: en el primer municipio se registraron crecimientos de tres, seis a 16 focos rojos desde las elecciones de 2009 a las de este año. En el caso de Chilapa la tendencia fue de dos, 17 y 27.

En otros estados como Michoacán y Tamaulipas, donde también se registra presencia de cárteles de droga, hubo un alza en las zonas de riesgo.

En Michoacán, las autoridades tienen identificados 11 puntos con SAE. Pero sorprende el caso del municipio de Hidalgo, que de no reportan ninguna zona insegura en 2009, a contar con una en 2012, ahora registra 224.

En contraste se encuentra Zitácuaro, donde hace dos procesos electorales se contabilizaron 226 focos rojos, 219 en el pasado, y en el actual solo se tienen registrados tres. Sin embargo en Puruándiro, Zamora y Apatzingán se tienen ligero aumentos.

Respecto a Tamaulipas se tienen contabilizados ocho puntos con SAE, en el que la sección electoral de Río Bravo es el caso más preocupante ya que de 236 focos rojos contabilizados en 2012, en este proceso electoral aumentaron a 408. En ciudades como Nuevo Laredo, Matamoros y Victoria se tienen identificados aumentos de, en promedio, 20 Secciones de Atención Especial%u037E en caso contrario están Ciudad Madero y Tampico, que registran descensos de aproximadamente 40 SAE.

Desde 2003, el entonces IFE identificó con el nombre de Secciones de Atención Especial a aquellas zonas que “presentan una dificultad extrema para desarrollar las actividades de capacitación electoral e integración de las mesas directivas de casilla, pero que a pesar de la problemática de la sección y con la aplicación de estrategias específicas, los vocales de Capacitación Electoral y Educación Cívica distritales consiguieron, en esos años, el número mínimo suficiente de ciudadanos aptos para integrar las mesas directivas de casilla”.

Las características para que la autoridad electoral determine a una sección electoral como de atención especial son las geográficas, demográficas, fenómenos ecológicos y desastres, culturales, lenguas indígenas, inseguridad pública, conflictos comunitarios y zonas militares y navales.

En Guerrero, por ejemplo, donde grupos de normalistas, pobladores, organizaciones sociales y padres de los 43, han amenazado con impedir la celebración de los comicios, el INE ha logrado capacitar a los ciudadanos participantes, aunque la ola de violencia contra las elecciones continúa.

Apenas este fin de semana, normalistas encapuchados tomaron la caseta de cobro de Palo Blanco, de la autopista Cuernavaca-Acapulco, donde dañaron cámaras de seguridad y pidieron cooperación a los conductores de vehículos.

Tras ser desalojados, se trasladaron al centro de la capital donde también causaron disturbios quemando la propaganda electoral bajo la amenaza de que no se permitirán las elecciones hasta la presentación con vida de los 43 normalistas desaparecidos.

(Con información e infografía de Milenio)