Por considerar que fueron torturados y se les fabricaron pruebas en su contra, un juez federal absolvió y ordenó la libertad de 4 presuntos zetas que fueron acusados por los granadazos durante la celebración del 15 de septiembre de 2008 en la capital michoacana, donde murieron 8 personas y más de 100 quedaron heridas.

El juzgado sexto de distrito de Procesos Penales Federales con sede en Jalisco, dictó sentencia absolutoria a favor de Julio César Mondragón Mendoza El tierra caliente, Juan Carlos Galeana El Grande, Alfredo Rosas Elicea El Socio y un cuarto acusado. La acusación se había basado en la confesión de los tres primeros.

Los criminales fueron “entregados” a la PGR y acusados de pertenecer a Los Zetas, sin embargo quedó plenamente demostrado que los detenidos fueron sometidos a actos de tortura previos a que fueran localizados y presentados ante la SIEDO, encabezada entonces por Marisela Morales.

En los testimonios presentados por la defensa, quedó claro que los tres primeros implicados no se encontraban en la capital michoacana el día de los hechos, sino que estaban en el puerto de Lázaro Cárdenas