Pese a los disturbios registrados en Cuajimalpa el pasado miércoles, por brigadista del PRD y el PRI, ambos partidos decidieron firmar el Pacto de Civilidad, en tanto que Morena, Movimiento Ciudadano y el PAN tomaron la decisión de no sumarse al acuerdo.

El encuentro de los líderes del PRD y el PRI se hizo ayer en la mañana en el Instituto Electoral del Distrito Federal (IEDF), a menos de 48 horas de haberse suscitado una trifulca en Cuajimalpa por el supuesto retiro de propaganda.

Al organismo llegaron también los representantes del Partido Humanista, del Partido del Trabajo, Nueva Alianza, el Partido Verde y Encuentro Social, para firmar el Pacto, que tiene como finalidad el no usar la violencia durante el periodo electoral ni desviar recursos para favorecer a los candidatos.
Raúl Flores, dirigente del PRD, señaló que se firmó el pacto porque la violencia no beneficia a nadie.

“Tenemos que demostrar que la política es el espacio donde se resuelven los conflictos (…) quienes estamos aquí sentados estamos manifestando la voluntad de ratificar nuestro compromiso con las instituciones democráticas”, consideró.

Por su parte, Mauricio López, el líder tricolor en la capital, señaló que la civilidad política no debe ser una concesión de partidos, sino de una obligación de todos los que compiten en democracia.
Aunque los dirigentes se dieron la mano en tono de paz, en entrevistas por separado se acusaron entre ellos por iniciar los actos violentos en el pueblo de San Mateo Tlaltenango, el miércoles pasado, que dejó al menos 25 personas lesionadas.

Horas antes de firmar el acuerdo, el blanquiazul envió un comunicado en el que reiteró su rechazo a la cruzada, ya que afirmó que todo el proceso electoral estaba “plagado de omisiones”.
“El PAN en el Distrito Federal no se sumará al Pacto de Civilidad propuesto por el Instituto Electoral local, toda vez que se trata de un acto de simulación que se da en un contexto plagado de omisiones por parte de las autoridades para poner alto a la compra de votos y al uso de recursos públicos, así como para blindar las elecciones y dar garantías a las contendientes de que no enfrentarán un clima de violencia”, sostuvo.

En esa misma lógica fue Morena, cuyo líder, Martí Batres, había advertido las irregularidades previas al proceso electoral, así como las condiciones desiguales para los partidos de oposición.
En tanto que el partido Movimiento Ciudadano también rechazó sumarse al Pacto, al considerar que lo importante en el proceso electoral era la voluntad política y resolver los problemas de forma civilizada.