El 22 de julio de 1992 , Pablo Escobar Gaviria, jefe del cártel de Medellín, se fugó de la prisión La Catedral durante la madrugada, lo cual fue posible gracias al apoyo de los guardias del Centro Penitenciario, militares y el de la gente que aún manejaba tras las rejas.
Este hecho se suscitó luego de que habían anunciado el traslado de Pablo Escobar a otro Centro Penitenciario, luego de que el presidente de Colombia, César Gaviria, comprobara que Escobar seguía dirigiendo al cártel dentro del penal y decidiera que las Fuerzas Militares tomaran el control del penal. Por ello, decidió darse a la fuga, y para lograrlo tomó como rehenes a los cuatro funcionarios judiciales que realizarían dicho traslado.
Cabe resaltar que al entregarse a las autoridades el 19 de junio de 1991, Escobar había llegado a un trato, el cual establecía que enfrentaría a las leyes colombianas desde el penal La Catedral, por lo que al ser anunciado su traslado a una guarnición militar, uno de los abogados del líder del cártel de Medellín aseguró que ningún otro sitió daría garantías de seguridad terrestre y aérea para los integrantes de dicha agrupación delictiva.
Con 14 de sus hombres, Escobar se fugó del penal mientras el Ejército Colombiano rescataba a dos de sus rehenes por órdenes del presidente Gaviria.
Los rehenes rescatados fueron el director de prisiones , el coronel Hernando Navas Rubio, y el viceministro de Justicia, Eduardo Mendoza, quienes informaron que Escobar se escapó del penal con nueve de sus hombres, quienes llevaban máscaras antigas, tras amenazar con estallar bombas en diversos colegios y sitios importantes de Medellín.
La fuga de Escobar fue confirmada por el presidente de Colombia varias horas después de los hechos ocurridos en el penal.
Tras la fuga de Pablo Escobar se dio a conocer que tenía comprada a la seguridad del penal en el que se encontraba; mientras que Filiberto Joya Abril, suboficial del Ejército, confesó que tras varios ofrecimientos de Escobar decidió colaborar en el plan de fuga a cambio de una millonarias suma, entre otros beneficios. Asimismo, aseguró que convenció a sus compañeros de hacer lo mismo.
Por ello, Escobar no solo aseguró su seguridad dentro del penal, sino externa, lo cual le permitió vivir con lujos, ya que se dice que contaba con una discoteca, iglesia y más ,dentro del penal.
Tras su fuga, aún quedaron muchos cabos sueltos que aún no han sido resueltos.

