Pese a los avances de la operación militar regional contra los yihadistas, unos atentados atribuidos al grupo terrorista Boko Haram dejaron más de 50 muertos este miércoles en Nigeria y Camerún.
En Camerún, dos jóvenes kamikazes mataron al menos a 15 personas e hirieron a 32 al hacerse estallar a la entrada del mercado central de Marua, la capital del Extremo Norte.
El gobernador de la región, Midjiyawa Bakari, dijo que las dos jóvenes tenían “menos de 15 años” y, según otra fuente cercana a las autoridades locales, “las dos menores pedían limosna” antes de explotar.
En Gombe, noreste de Nigeria, 42 personas perdieron la vida en la explosión de varias bombas en dos estaciones de transporte público, uno de los puntos constantes de ataque de Boko Haram, que ha atentado contra estaciones de autobuses abarrotadas, mezquitas e iglesias.
Aunque no ha habido reivindicación de los atentados, las sospechas señalan al grupo terrorista Boko Haram, que en las últimas semanas ha acabado con la vida de más de 500 personas en Nigeria, Chad, Camerún y Níger, en su intento de retomar la iniciativa en el conflicto armado que mantiene desde hace años contra el Estado nigeriano.
Previo a los ataques, Boko Haram advirtió a través de su cuenta de Twitter en un video en el que afirma que no fueron vencidos y amenazan con volver “más fuertes que antes”.
El presidente nigeriano, Muhammadu Buhara, de visita en Washington, declaró que la negativa de Estados Unidos a proporcionar armas a las ropas nigerianas a causa de “supuestas violaciones de los derechos humanos” beneficia a Boko Haram.
El gobierno estadounidense no puede ayudar legalmente a un país acusado de violaciones de derechos humanos.
“De forma no fundamentado, so pretexto de esta ley y a causa de afirmaciones no fundamentadas de violación de los derechos humanos por parte de nuestras tropas, no podemos acceder a las armas estratégicas apropiadas para llevar a cabo esta guerra”, expresó Buhara ante legisladores y militares en Washington.
Fundado hace 12 años por Mohammed Yusuf, Boko Haram que se traduce como “la educación occidental es pecado” en hausa, el idioma local, dice que su objetivo es imponer una severa aplicación de la ley Sharia a lo largo de la nación más poblada de África, la cual está dividida entre una mayoría musulmana en el norte y una mayoría cristiana en el sur.
Estados Unidos considera que Boko Haram tiene vínculos con la afiliada de Al Qaeda en África occidental y con grupos extremistas en Mali.
