Los líderes de la CNTE no sólo cobran sin trabajar, no sólo atentan contra el derecho de los niños, no solo actúan como una horda violenta, ahora también humillan y agreden la dignidad, los derechos humanos de los maestros que quieren ser evaluados. Me refiero por supuesto a quienes fueron rapados y a las mujeres que fueron sexualmente acosadas sin que ninguna ONG saliera en su defensa.
