Según información del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), las mujeres mexicanas trabajan más horas que los hombres y triplican su dedicación a actividades no remuneradas en el hogar.
Mediante una encuesta aplicada en 19 mil viviendas durante 2014, se reveló que el conjunto de la población mexicana de más de 12 años destina al trabajo, remunerado y no remunerado, casi 6 mil millones de horas a la semana y el 60% de este tiempo es una contribución femenina frente al 40% de los varones.
La encuesta, elaborada en colaboración con el Instituto Nacional de las Mujeres (Inmujeres), apunta que de cada diez horas que se trabajan en México, el 55.4% es tiempo se dedica al trabajo no remunerado de los hogares, que “contribuye a la economía del país sin que medie pago alguno.”
El 41.9% del total de horas corresponden a trabajo del mercado o tiempo remunerado, y un marginal 2.7% se destina a la producción de bienes para uso exclusivo del hogar sin paga, señala la encuesta.
Las mayores diferencias están en la remuneración y, mientras los hombres duplican las horas de las mujeres en cuanto a trabajo pagado, en asuntos domésticos las mujeres triplican el tiempo registrado por los hombres, indica el análisis del INEGI.
Respecto a las actividades de cuidado a integrantes del hogar, en promedio las mujeres dedican 28.8 horas a la semana, mientras que los hombres dedican 12.4 horas en ese lapso.
Las personas de 60 años o más, los enfermos y quienes tienen alguna discapacidad son a quienes más tiempo de cuidados se les brinda, dice el estudio.
Los hombres y las mujeres destinan un tiempo casi igual a actividades de cuidado personal como dormir, comer, de aseo personal, cuidado de la salud, así como rezar, meditar y descansar durante la semana.
En promedio los hombres dedican al sueño 53.1 horas a la semana, 8.2 horas a la comida, 5.2 horas al aseo personal, 5 horas a la salud y 3.6 horas para rezar, meditar y descansar.
Las mujeres destinan un promedio de 54.3 horas para dormir, 8.6 horas para comer, 6.4 horas para asearse y arreglarse, 4.6 horas para cuidar su salud y 3.1 horas para rezar, meditar y descansar, precisa esta encuesta.
