Carlos Elizondo/Profesor del CIDE | Entrevista exclusiva para Siempre!
Moisés Castillo
Los ojos del mundo miran a Grecia y la deuda impagable del 180% de su producto interno bruto. Dice el escritor Guillermo Fadanelli que todos alguna vez hemos vivido en Grecia: “Prestar a quien no puede pagar y luego explotarlo toda su vida cobrándole intereses”.
Y eso era lo que pretendía la llamada troika —Fondo Monetario Internacional, Banco Central Europeo y Comisión Europea—. Esperaba que el referéndum del pasado 5 de julio fuese la muerte política del primer ministro de Grecia, Alexis Tsipras, para desgracia de Angela Merkel (canciller alemana) y Christine Lagarde (FMI); no ha sido así.
El nuevo ministro de Finanzas griego, Euclid Tsakalotos, asegura que existe una voluntad política de la eurozona de dar una nueva oportunidad a Grecia. Existen tres escenarios en esta película de terror: Grecia sale de la eurozona, los bancos griegos colapsan o Europa y Grecia llegan a un acuerdo.
Por lo pronto, hay temor y desesperación entre la gente. Las grandes filas afuera de las sucursales bancarias y cajeros vacíos dominan el paisaje griego. El gobierno decretó el cierre de operaciones bancarias y limitó a 60 euros diarios el dinero en efectivo que los cuentahabientes pueden retirar de los cajeros automáticos.
La troika busca someter a Grecia para asegurar el pago de la deuda, pero el saldo de la deuda es impagable: ¿Cuál es la corresponsabilidad de los bancos comerciales en la gestación de la crisis? Circula en la opinión pública europea el hecho histórico de que uno de los pilares de la recuperación de Alemania en la posguerra fue la condonación de su deuda… En la preservación de la ideología del libre mercado siempre pierde la gente, pensionados y jubilados que ven que se esfuma un futuro con certidumbre. La historia de siempre: nacionalizar pérdidas y privatizar beneficios.
Los mercados mundiales están afectados por las perspectivas de que Grecia caiga en default, pero el secretario de Hacienda es optimista y afirma que el mercado cambiario mexicano opera con orden y liquidez pese a la oleada de ventas a escala global por el empeoramiento de la crisis griega.
En tanto, el secretario general de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE), José Ángel Gurría, explicó que la recuperación mundial es débil y dispareja, muchos países siguen padeciendo los efectos de la crisis de 2008 y por ello se necesita proponer acciones de productividad que signifiquen un motor de crecimiento global.
Terminan pagando trabajadores y jubilados
Para Carlos Elizondo, profesor del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE) y embajador de México ante la OCDE 2004-2006, el caso griego es una crisis en cámara lenta en donde Grecia mintió para entrar en la Unión Europea.
“Grecia mintió para entrar en la zona euro, se requería un cierto nivel de déficit público, un nivel de deuda adecuado y vivieron muchos años por arriba de sus posibilidades.”
¿Por qué Grecia vive a una crisis económica aguda? ¿Puede afectar la economía nacional?
La crisis griega tiene dos componentes: la complejidad de tener una moneda única sin tener un conjunto de instituciones únicas. En Europa se equivocaron, se aceptó el plan monetario de una sola moneda sin que se tuvieran las instituciones adecuadas para sostenerla. Esto es en el plano estructural. Tarde o temprano algún país no iba a caber bien en esa rigidez monetaria. El segundo punto es que, teniendo euros, Grecia se podía endeudar barato y parecía que la estrategia funcionaba y se podía pagar con el tiempo. Esos recursos no los invirtieron en infraestructura, en ser más productivos y que permitiera pagar la deuda. El impacto para México es en el corto plazo como lo estamos viendo: volatilidad en los mercados financieros y el peso ha tenido un desempeño malo. No creo que vaya a tener un efecto inflacionario.
Al final del día trabajadores y jubilados son los que terminan pagando este tipo de crisis financieras, ¿estamos ante un desequilibrio real de la Unión Europea?
Casi siempre terminan pagando los trabajadores y jubilados. Cuando las crisis son súbitas, como en México 1994, los perdedores son más, porque los que tienen recursos no tienen tiempo para sacarlos. En el caso de la crisis griega es una crisis en cámara lenta. Desde que entró el actual gobierno ha sido aun más frágil y los ahorradores están desilusionados, prácticamente no quedan depósitos bancarios de más de 100 mil euros, quedaron atorados dentro del corralito. Los que tienen pocos recursos, los que reciben una pensión, como resultado de la contracción económica, viven de su empleo. Esto sucede no sólo con el euro, lo están viviendo los brasileños con menos dramatismo, México igual, y es lo que resulta de una política fiscal donde gastas más de lo que tienes. En el corto plazo es divertido, todo mundo vive mejor de lo que podría vivir hasta que revienta. Los que tienen menos posibilidades de protegerse son los más pobres.
¿La democracia importa más que cualquier acuerdo monetario como dice el Premio Nobel de Economía 2008, Paul Krugman?
A los griegos sí, pero los alemanes tienen su propia democracia. El gobierno alemán tiene que atender también los intereses de sus ciudadanos: no tiene que financiar más a los griegos. En una unión como la europea no sólo importa la voluntad democrática expresada de los griegos sino la voluntad de todos los países que la conforman, y eso es lo que hace tan complicada la salida. Un tema adicional, y nada trivial, es cómo valoramos este referéndum como una verdadera manifestación democrática del pueblo griego. Lo primero es que la pregunta del referéndum era profundamente complicada, de hecho el electorado griego votó con poca claridad qué es lo que estaban decidiendo. Votaron para que se reabrieran los bancos, pues claramente les falló el primer ministro Alexis Tsipras. Además hay una contradicción del objetivo de repudiar los acuerdos, pero quedarse en la Unión Europea, que es justo lo que se está negociando políticamente.
¿Qué podemos aprender en México de lo que sucede en Grecia para evitar cometer los mismos errores?
Son dos cosas muy sencillas: primero, tener una política fiscal, incluso una política financiera-bancaria responsable. España ha pagado un costo alto, aunque tenía una política fiscal razonable, pero tenía altos niveles de endeudamiento privado. Cualquier exceso en materia de endeudamiento, cuando cambian las condiciones, es muy costoso enfrentarlo y genera este tipo de retrocesos en el bienestar de los más pobres. Y segundo, que no es un tema coyuntural y se habló, en los años 90 en más de una ocasión, la propuesta de por qué no nos dolarizamos o buscamos una moneda única con Estados Unidos… Más allá de que fuera políticamente posible, desde el punto de vista económico, sería una pésima idea. Hoy en términos de dólares nuestra riqueza es mucho menor, pero tenemos la enorme virtud de que no acabas en una camisa de fuerza que revienta como lo estamos viendo con Grecia.
Lo que México debe hacer
Luis Videgaray aseveró que México no crece de manera importante por la baja productividad, un lastre de 30 años. Es el mismo discurso y justificaciones de los últimos cuatro titulares de Hacienda…
Ciertamente estamos ante una economía política de un crecimiento mediocre, de hecho así se titula uno de mis últimos libros. Y la razón última de por qué no crece de forma sostenida una economía tiene que ver con la productividad de todos los que laboran dentro de ella. La economía brasileña ha estado creciendo más que la mexicana, pero su productividad no había estado creciendo. ¿Qué es lo que se debe hacer para que realmente pueda crecer la economía de forma sostenida? Ya se hizo parcialmente, falta implementarla, derribar las barreras a la competencia, el acceso a los inversionistas a diversos campos como se hizo a la competencia, comunicaciones, petróleo, mejorar las condiciones de institucionales que permitan tener más actores compitiendo, más ofertas de bienes y servicios, más inversiones. Son reformas que se tuvieron que hacer hace 20 años. Y la segunda que es la más complicada: mejorar la seguridad, estado de derecho, genera certidumbre, mejorar la procuración de justicia, protección de los derechos de propiedad, seguridad en las personas.
El gobierno federal anunció que impulsará un presupuesto base cero y que “ahora sí” es hora de que el sector público se “apriete el cinturón”, ¿qué le parece esta medida?
Uno de los temas que han faltado a México es una mayor calidad del gasto público, los bienes y servicios que pagamos no tienen la calidad que deberían. Por supuesto es deseable, pero no está claro cómo ese presupuesto base cero nos va a dar lo que promete, no sabemos los detalles. El ahorro administrativo es mínimo y vemos los gastos inútiles que tiene el gobierno mexicano que no ayudan a incrementar la productividad. El objetivo es correcto, no gastar más de lo que tienes, pero no tengo en claro la profundidad de estos ajustes.
Algunos expertos urgen a impulsar una reforma al sistema de pensiones, ¿qué tan grave es este problema que podría estallar en una década?
Lo que tenemos en México son dos problemas en el sistema de pensiones: uno, en el mundo privado, en el mundo del IMSS, donde ya se hizo la reforma, y aunque el gobierno todavía tiene que financiar por varias décadas a todos aquellos que cotizamos previos a la reforma y tenemos el derecho de irnos por las reglas del viejo sistema, y que en general son más favorables en términos de retiro que las del nuevo sistema para los que cotizamos en una Afore, ya hay una presión fiscal razonablemente manejable.
El problema fiscal de las Afores es que los nuevos trabajadores, los que cotizan a partir de la reforma, no tienen opción de ir al viejo sistema. Por el lado del gobierno, los trabajadores que están afiliados al ISSSTE federal, que se encuentran en instituciones públicas, en muchos gobiernos estatales, Pemex, están dando pensiones que no son pagables y que requieren un ajuste rápido para no tener una sorpresa importante.
