La Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol) encabezada por Rosario Robles Berlanga, hizo la presentación del Sistema de Focalización de Desarrollo (Sifode) que pondrá nombre y apellido a las personas que viven en condición “extrema alimentaria”, así como su ubicación y tipo de carencias, ya sea en rezago educativo, acceso a la salud, calidad de la vivienda o en alimentación.
Actualmente, es mediante una compleja plataforma tecnológica que se cuenta con el nombre, apellido, edad, género y ubicación de la persona en pobreza, el tipo o tipos de carencia que tiene y el número de personas que habitan en el inmueble y los ingresos que perciben.
Con esta nueva plataforma se pretende canalizar de forma plena la atención de las autoridades a estas personas para revertir su situación.
El sistema de focalización de desarrollo, Sifode incluye actualmente los 18 programas de la Sedesol y parte de los de la Cruzada Nacional contra la Pobreza, pero se irán integrando la totalidad de los programas de otras secretarías para formar un programa nacional único.
Pobreza y desigualdad, programas sin resultados
En los últimos 26 años, el gobierno federal se ha dedicado a crear programas sociales para combatir la pobreza. De “Solidaridad”, estrategia anunciada durante la administración federal de Carlos Salinas de Gortari (1988-1994); pasando por “Oportunidades”, implementado en el gobierno del panista Vicente Fox Quesada (2000-2006) y continuado por Felipe Calderón Hinojosa (2006-2012).
Ahora, el principal programa gubernamental para abatir la pobreza se llama “Prospera”, según lo anunció el Presidente Enrique Peña Nieto durante el mensaje emitido por su Segundo Informe de Gobierno. Fonseca Paredes aseguró que “de nada sirve si están cambiando de nombre a un programa que no está combatiendo la pobreza y si no se generan empleos ni las condiciones para mejorar la calidad de vida.
Sobre todo si el gobierno no hace su parte en generar esto gracias a la infraestructura que se necesita para acercar todos los recursos básicos.” De acuerdo con el Presupuesto de Egresos de la Federación 2015, dicho programa contará el próximo año con un presupuesto de más de 75 mil millones de pesos, cifra con la que se pretende impulsar el proyecto Territorios Productivos con el objetivo de contribuir a reducir la población rural en condición de pobreza extrema, a través del aumento de su productividad e ingresos.
La académica agregó que la verdadera miseria social es que “no se han sabido desarrollar políticas publicas que motiven al desarrollo económico, más que al crecimiento.
Que vayan incrementando la calidad de vida de la población y de las clases más vulnerables y regeneren la brecha entre los que más tienen y los que menos tienen”.
Los programas para combatir la pobreza no han funcionado, ya que si no ataca este problema de raíz lo único que se hace es dar paliativos a esas personas en esa condición crítica y sin acceso a los servicios básicos.
Se considera que las principales fallas por las cuales dichos programas sociales para combatir la pobreza han fracasado es la falta de seguimiento que tienen.
