Salud

 

Mil 700 millones de casos anuales a nivel mundial

Gabriel Gutiérrez

Según la Organización Mundial de la Salud, en todo el mundo se producen alrededor de mil 700 millones de casos de enfermedades diarreicas anuales.

La doctora Ana Teresa Abreu, especialista en gastroenterología, dijo que más del 90 por ciento de los cuadros diarreicos pueden no ser atribuidos a un proceso infeccioso y la principal complicación es el desequilibrio hidroelectrolítico que conlleva una deshidratación. En el peor de los casos en adultos y ancianos (estos últimos son la población más vulnerable), dicha deshidratación podría generar una insuficiencia renal aguda.

La especialista mencionó que dado que la gran mayoría de las diarreas infecciosas son de origen viral y no bacteriano, no es necesario el uso de medicamentos antimicrobianos comúnmente conocidos como antibióticos. Asimismo no es recomendable el uso de medicamentos que reducen la motilidad del tracto intestinal, es decir que paralizan el intestino, que en ocasiones están contraindicados y que lo único que hacen es acumular las toxinas, bacterias o virus al no expulsarlas.

Agregó que lo más importante es evaluar el estado de deshidratación, así como el cuadro infeccioso asociado para detener el curso del padecimiento. El primer paso es rehidratar al paciente a través del consumo de suero o agua, y a ello es necesario agregar el suministro de un medicamento coadyuvante que agilice la mejora del paciente para reincorporarlo a sus actividades diarias.

“Actualmente estudios clínicos apoyan con evidencia científica, la eficacia de una arcilla natural denominada diosmectita, utilizada en el tratamiento de la diarrea aguda tanto en niños  desde el primer mes de vida como en adultos, es una sustancia bien tolerada, sin efectos colaterales y debido a sus estructura, sólo debe mezclarse en agua; su ingesta logra la recuperación del paciente en 24 horas”, dijo la doctora Abreu.

La diosmectita es un silicato doble de aluminio y magnesio que independientemente de la causa de la diarrea, ya sean toxinas, bacterias o virus,  logra que éstos se adhieran a ella y posteriormente con el movimiento del colon, son expulsados; lo anterior quiere decir que no paraliza el intestino y que tiene una acción moduladora en la producción de citocinas proinflamatorias.

Una característica que diferencia a la arcilla de otros coadyuvantes es que ésta es “adsorbente”, es decir, al ingerirse, se queda en el interior del intestino, fortalece la barrera mucosa y por lo tanto protege la parte más externa de las células del intestino llamadas enterocitos, los une y así bloquea el paso de los agentes (sean virus, bacterias y  sus  toxinas) causantes de la diarrea”.

Finalmente, la doctora Abreu mencionó que un aspecto complementario son los hábitos de higiene, acciones cruciales para prevenir la diarrea, que se enumeran a continuación:   lavarse las manos antes y después de ir al baño; desinfectar alimentos, principalmente cuando se trata de hojas o frutas; evitar el consumo de alimentos en la vía pública principalmente en estado líquido como son caldos, salsas, agua o hielos; comer en lugares limpios y confiables.