La NASA en Español informó que por segunda vez en este mes habrá luna llena, lo cual en el folclore moderno significa que habrá luna azul.
Explicó que la definición moderna surgió en la década de 1940 debido a que el almanaque del granjero de Maine ofrecía una definición de la Luna Azul tan complicada que muchos astrónomos no lograban entenderla, ya que involucraba factores como las fechas eclesiásticas de Pascua y Cuaresma, años tropicales y la aparición de las estaciones según el Sol medio dinámico.
Debido a las dudas que existía alrededor de La Luna Azul, la revista Sky & Telescope publicó un artículo en 1946 titulado “Una vez cada Luna azul”. En él, su autor James Hugh Pruett (1886-1955), citó el almanaque de Maine de 1937 y opinó que la “segunda [Luna llena] en un mes, según mi interpretación, se llama Luna azul”.
Pese a que esto no era correcto, la interpretación de Pruett logró que se entendiera lo que era, y con ello nació la moderna Luna Azul. La NASA en Español subrayó que “la mayoría de las lunas azules se ven pálidas y blancas, al igual que la Luna que vemos en cualquier otra noche. El solo hecho de incluir una segunda Luna llena en un mismo mes del calendario no cambia su color”.
Sin embargo – destacó- en raras ocasiones, la Luna puede volverse azul, pero para lograrlo necesita generalmente una erupción volcánica. Un ejemplo de ello, fue en 1883 cuando se vieron lunas azules casi todas las noches después que el volcán indonesio Krakatoa explotara con la fuerza de una bomba nuclear de 100 megatones.
“Penachos de ceniza se elevaron hasta la cima de la atmósfera de la Tierra y la Luna… ¡se volvió azul!”, resaltó la NASA en Español.
Agregó que eso se debió a las cenizas del volcán Krakatoa. “Algunos de los penachos estaban llenos de partículas de 1 micra de ancho, lo que es prácticamente igual a la longitud de onda de la luz roja. Las partículas de este tamaño especial son ideales para dispersar la luz roja, mientras que permiten el paso de la luz azul. De esta manera, las nubes del Krakatoa actuaron como un filtro azul”.
Indicó que 1983 se observaron lunas azuladas después de la erupción del volcán El Chichón, en México. Además, existen informes de lunas azules causadas por el monte Santa Helena, en 1980, y por el monte Pinatubo, en 1991.
“Los incendios forestales pueden hacer el mismo truco. Un ejemplo famoso es el gigante incendio que tuvo lugar en las ciénagas de Alberta, Canadá, en septiembre del año 1953. Nubes de humo que contenían gotas de aceite de tamaño micrométrico produjeron soles de color lavanda y lunas azuladas que se extendieron desde América del Norte hasta Inglaterra. En esta época del año, los incendios forestales de verano a menudo producen humo con abundancia de partículas de tamaño micrométrico; eso es justo el tamaño correcto para hacer que la Luna se vuelva realmente azul”-
Pese a todo, la NASA en Español nos invita a observar hacia el Este y observar el color de la luna.
