Luego de las elecciones…

 

 

René Avilés Fabila

 Realmente no hubo dificultades durante las pasadas elecciones. Choques, duros adjetivos, gritos, acusaciones, protestas. Pero lo esencial transcurrió sin sangre ni violencia incontrolable, salvo la CNTE que parece haber leído un afamado libro sobre técnicas guerrilleras, de Robert Taber, llamado La guerra de la pulga. Las diferencias son obvias, la obra es de carácter militar y señala no sólo las acciones bélicas sino las reacciones de los poderes establecidos. Tal como en el trabajo de Taber, el grupo subversivo, al igual que una pulga, no se está quieta: salta de un lado a otro, golpeando distintas partes del cuerpo. No dejemos de lado que las guerrillas urbanas en Uruguay y Brasil, pusieron en jaque a policías y tropas. De esa misma manera, los maestros transformados en vándalos organizados, golpean en Oaxaca, en Chiapas, en Michoacán o en Guerrero y siempre  regresan a la Ciudad de México, la que es ya la base de sus operaciones naturales.

Hasta hoy las duras polémicas entre partidos crecen y los medios las magnifican. Los análisis serios faltan y el periodismo sigue conformándose con la nota amarillista. Hasta hoy muy pocos análisis he podido ver, realmente serios, sobre la existencia del afamado Bronco, dizque candidato independiente o sin partido. No es ni lo uno ni lo otro. Tampoco encuentra uno las explicaciones agudas sobre el éxito capitalino de López Obrador y su ruidoso fracaso en Tabasco. Es decir, los partidos no son analizados con seriedad, todo se limita a verlos con simplismo, a dar la información en función de las declaraciones de los políticos más sobresalientes, dejando de lado los contextos respectivos.

Lo que sigue es Babel, cada quien está en su campo y afirma tener la razón. Nos falta, al menos un periodismo serio, responsable, de investigación y nos sobran columnistas que nos brindan como verdades lo que oyeron en los pasillos de la Cámara de Diputados o en una charla de café.

Si tuviéramos medios de alto nivel, veríamos que no estábamos tan hundidos en el fago como parece. Es cierto que ya desde ahora tenemos una media docena de aspirantes a la presidencia de México, sólo se mantiene al margen el PRI porque sigue en la vieja lógica que le ha funcionado con altas y bajas, la de no moverse y permanecer mudo hasta que el presidente, supuestamente en la cúspide de su poder, designe sucesor y ya puedan hablar el elegido y los rechazados.

Mientras esto ocurre y la política hecha por partidos inescrupulosos y turbios, los integrantes de la CNTE crecen y se organizan, le tienen tomada la medida al gobierno federal, al capitalino y a los que toleran su capacidad de destrucción. A diferencia de las guerrillas arriba citadas, carecen de proyectos y de ideología: quieren seguir disfrutando de sus incapacidades intelectuales y desde luego de sus exageradas ganancias económicas. El gobierno federal supone estar haciendo bien las cosas y deja de lado que hay leyes y millones de niños afectados gravemente. Le importan los procesos electorales como a los demás participantes del juego político.

En conclusión, las cosas no mejoraron, los partidos afinaron sus armas y ya conocen las fortalezas y debilidades de sus rivales. Sinceramente no veo razón para ver en el Bronco un ser llegado del cielo, es un viejo militante priista y como tal un hombre lleno de mañas. Tampoco veo un peligro en Morena, ni siquiera para el agobiado DF. Tampoco provendrá de la violenta CNTE, no cuando el gobierno haga lo que hizo con Elba Esther Gordillo, meterla a la cárcel, acusaciones sobran, las pruebas son obvias. Que habrá novedades en las siguientes elecciones es un hecho, pero ninguna positiva. Desde ahora podemos anticipar las palabras del político guerrerense que dijo que la caballada está flaca. La diferencia es que se refería al PRI, hoy es la totalidad de la partidocracia la que está flaca. No hay un personaje de talla en la política mexicana y por lo visto la mayoría estamos contentos con el papel del INE. Perfecto.

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