Morelia, Michoacán.- El secretario de Seguridad Pública de Michoacán, Javier Ocampo García, ha renunciado, sin vuelta atrás; sin embargo quienes no renuncian a sus prácticas de violencia son los grupos criminales que se disputan el territorio estatal para iniciar empoderados y con mensajes claros hacia el próximo sexenio que encabezará Silvano Aureoles Conejo.

Primero, el hallazgo de dos cuerpos ejecutados y colgados en un puente ubicado sobre el kilómetro 190+100 de la autopista México – Morelia, y después, se registró una balacera en el municipio de Jacona que dejó hasta este momento tres personas muertas, entre ellos un elemento policial y dos civiles.

Horas antes, Javier Ocampo García renunciaba al cargo de titular de Seguridad Pública sin que el gobierno sustituto de Salvador Jara Guerrero explicara la salida de quien llegara con la Comisión Federal para la Seguridad y el Desarrollo Integral de Michoacán, encabezada en ese entonces por Alfredo Castillo Cervantes.

Tras la renuncia de Ocampo García, Víctor Manuel García Magaña quedó como encargado del despacho de dicha dependencia estatal.

Apenas el pasado 9 de junio, hizo lo mismo quien fuera el procurador de Michoacán, José Martín Godoy Castro, mismo que presentó su renuncia con carácter de irrevocable, junto con otros mandos de la Procuraduría General de Justicia del Estado de Michoacán (PGJE) y de la misma Secretaría de Seguridad, con Javier Ocampo todavía al frente.

Estos relevos se dan a tres meses de que termine esta administración que ha tenido cuatro gobernadores y en la que ha recrudecido la violencia, principalmente en los últimos meses en gran parte del estado.

En torno a los hechos de violencia que marcaron este viernes como otra cruenta jornada más en la entidad, de acuerdo a la PGJE, la mañana de este viernes, los cuerpos de dos personas ejecutadas a tiros fueron encontrados colgados de un puente ubicado sobre la Autopista de Occidente, en el tramo Zinapécuaro – Maravatío.

Las víctimas que pendían de cuerdas, fueron localizadas minutos antes de las 09:00 horas de este viernes 3 de junio y se encontraban maniatadas de pies y manos, así como con huellas claras de tortura y lesiones producidas por proyectil de arma de fuego.

Ambos cuerpos aún están en calidad de desconocidos.

El macabro hallazgo originó un intenso operativo en la región oriente de la entidad, donde ya personal de la PGJE, realiza las labores de investigación en torno al hecho violento.

Más tarde, pasadas las 10:00 horas se registró una balacera entre elementos operativos de la Procuraduría General de la República (PGR) y civiles armados, que derivó en un saldo de tres muertos, un detenido y movilización de cuerpos policiales.

Entre las personas que perdieron la vida en el intercambio a tiros, se encuentran un oficial y dos civiles, de los cuales aún se desconoce su identidad.

Personas en el lugar de los hechos indicaron que los policías ministeriales desayunaban cerca del lugar de los hechos, cuando fueron atacados por un comando armado de civiles.

Durante el enfrentamiento, los elementos policiales lograron detener a uno de los  presuntos implicados en el ataque, para de inmediato llevarlo a declarar ante la autoridad competente.

Tras la alerta emitida, arribaron al lugar elementos de las Fuerzas Federales, Estatales y Municipales, así como de la Procuraduría Estatal, responsable de las actuaciones periciales y de iniciar la carpeta de investigación para dar con los demás responsables de los hechos.

Guerra entre grupos criminales, alcanza al municipio de Zacapu, Michoacán

En otro punto del estado, lo que parecía un problema entre familias, terminó como una guerra entre pandillas al servicio del crimen organizado, en la colonia Wenceslao Victoria del municipio de Zacapu, Michoacán, en donde en menos de una semana ha dejado una persona muerta, tres más lesionadas y  un auto incendiado en la disputa por la plaza.

Las células vivas de Los Caballeros Templarios y el ingreso a Michoacán del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), ahora se disputan un municipio que por años había permanecido limpio de guerras criminales. Zacapu no era importante, estaba en la quiebra y no tenía tierras fértiles para la droga.

“Esto es un pleito por el espacio, por la plaza, pues con cualquiera que te metas vas a tener bronca con la otra parte. No pues esto ya va, qué será, ya va para el mes yo creo, nada más que se ha recrudecido de alguna manera. Está delicado, ahí en el momento en que llegues preguntando por alguien ya valió madre”, narró, Juan Antonio, un vecino del lugar y testigo de los hechos.

Vía telefónica, tras negarse a acudir a un encuentro personal para que revelara lo que pasa en esa zona marginada y de extrema pobreza, explicó, que entre los que disputan la plaza solo existe una cuadra o dos cuadras de distancia de donde vive uno al otro, lo cual ha radicalizado los enfrentamientos.

“Así que está complicado, porque a una de esas personas de las involucradas hace tiempo lo detuvo el Ejército. Está delicado el asunto y viene a colación por el cambio de gobierno que va a haber, y es aprovechado por los grupos criminales”, agregó, no sin antes advertir que nadie puede entrar a las colonias conflictuadas sin el permiso de los cárteles.  

Y es que la masacre entre familias de una misma colonia ubicada en las orillas de la cabecera municipal, inició el fin de semana pasado cuando sujetos a bordo de un vehículo particular dispararon en contra de sus vecinos, para dejar a uno de ellos muerto y a su hermano gravemente lesionado.

48 horas después del primer hecho violento, otra balacera dejó en el mismo lugar, a dos personas más lesionadas por proyectil de arma de fuego durante el enfrentamiento. Uno de ellos aún está hospitalizado, mientras que el otro es amenazado de muerte a tan solo unos metros de su domicilio, con la advertencia de que en cuanto salga, el grupo rival acabará con su vida, sin que hasta el momento las autoridades hagan algo al respecto.

Verónica Torres, dueña de un comercio cercano a esa colonia, denunció que a pesar de que ya son muy seguido los hechos delictivos registrados, las autoridades no han tenido acto de presencia en el lugar, o incluso en la zona en la que ha recrudecido la violencia.

“Pues aquí necesitamos que se haga algo, que ya acabe todo esto y que nos ayuden”, suplicó.

Así que Zacapu, ahora se suma a la disputa territorial entre bandas al servicio del crimen organizado, por obtener el poder en ese municipio de cerca de 90 mil habitantes y que es el vértice entre el centro y occidente de la entidad.