Documento oficiales redactados por la dictadura franquista en 1965, revelan que el asesinato de Federico García Lorca, el 18 de agosto de 1936, durante la guerra civil fue por ser acusado de “comunista, homosexual y masón”. Los motivos fueron explicados por la policía franquista a petición de la escritora francesa Marcelle Auclair, quien estaba escribiendo una biografía del poeta.

En el informe secreto que reveló la policía se destaca que sus ideas “socialistas” y sobre todo sus actividades en el teatro popular son las que los llevaron a considerarlo “comunista”. Sabían de su homosexualidad que es considerada como aberración y que era masón.

El teatro popular era el teatro universitario llamado La Barraca con el cual García Lorca llevaba obras como La dama boba, de Lope de Vega, a lugares rurales donde la gente jamás había visto una puesta en escena. El poeta observaba en qué momentos el público se distraía y cortaba ese fragmento y con la finalidad de no perder la trama de la obra “zurcía” las obras de los clásicos con su propios versos. Esas puestas en escena, como es sabido, vinieron a América en una gira triunfal por La Habana y Buenos Aires poco tiempo antes de que Lorca fuera asesinado. Salvador Novo lo conoció en Sudamérica y. según se ha averiguado, quedaron de encontrarse en México. De esa relación queda el poema “Romance de Adela y Angelillo”, en que Adela es Novo y Angelillo, Lorca. El autor es Novo.

Intelectuales apadrinan a generación de Ayotzinapa

Los jóvenes normalistas, unos 120, llamaron a su generación Sangre, Resistencia y Esperanza. Los intelectuales que apadrinaron a la generación 2011-2015 fueron la escritora Elena Poniatowska, la feminista Marta Lamas, el filósofo Armando Bartra, el caricaturista Rafael Barajas, el Fisgón, el cineasta Gabriel Retes, el escritor Juan Villoro y Luis Hernández Navarro, periodista y fundador de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación. Se demandó, por supuesto, la aparición con vida de los 43 desaparecidos el 26 de septiembre en Iguala.

Comida y dulces, parte de la jornada juchiteca

Cantos, poemas y chistes (que es literatura oral) en zapoteco integraron la Primera Jornada Cultural en Juchitán, Oaxaca, impulsada por maestros y padres de familia de tres primarias juchitecas. Los asistentes se presentaron vestidos a la usanza tradicional: ellas con huipil y enagua y ellos con pantalón oscuro y guayabera. Los niños bailaron la Paulina, la Pachanga Juchiteca, la Sandunga y La Llorona, estas dos últimas de fama internacional. El proyecto forma parte del Plan para la Transformación Educativa en Oaxaca. (Sara Rosalía)