Hoy el mundo del periodismo se encuentra de luto, a los 87 años, el hombre que abrió los caminos del periodismo a la televisión dejó este mundo, víctima de un derrame cerebral. Solo dejó unos días su labor ,y fue para atenderse una deshidratación que se complicaría, y acabaría con su vida.

Considerado por muchos informadores como su maestro y piedra angular el periodismo por televisión, Zabludovsky trabajó en la producción y dirección de los primeros noticiarios en la década de los cincuentas, donde realizaría el primer noticiario que se transmitió por el canal 4, en el edificio de la Lotería Nacional. Ahí, el periodista echó mano del ingenio para elaborar los primeros scripts que en la actualidad se siguen utilizando.

Con casi 70 años en el oficio, resulta imposible olvidar sus crónicas sobre los sismos de 1985, donde realizó una jornada periodística memorable al narrar la tragedia que cambió a nuestro país. Así, Zabludovsky relató la destrucción del centro de la ciudad de México desde el teléfono de su automóvil y entrevistó a aquellos a quienes habían perdido a sus seres más queridos o el dolor y frustración de aquellos que demandaban ayuda para sacar de los escombros a sus familiares o compañeros de trabajo.

En una entrevista realizada por José Luis Martínez para el diario Milenio, Jacobo relató la amistad y el cariño que le unía con el fundador de la revista Siempre, don José Pagés Llergo, a quien consideraba su maestro.

Aseguró que lo conoció en un restaurante en las vísperas de un viaje a Turquía donde la compañía Air France presentaría un “avión sin hélices llamado jet”. En esa plática, el tabasqueño le preguntó si había leído al escritor francés Pierre Lotti, autor de la novelas de estilo impresionista.

Al responderle Zabludovsky que había leído Visiones de Oriente y Las desencantadas, Pagés se sorprendió y le encargó un reportaje siguiendo las huellas de Lotti en Estambul—que presentamos en la página electrónica de la Revista Siempre—.

El trabajo de Jacobo fue publicado en el semanario y a partir de entonces se selló una amistad que perduraría a lo largo del tiempo. Por eso era común verlo en las reuniones del viernes que se realizaban en Siempre en Vallarta 20 y que luego se trasladaban al restaurante Parador de José Luis — en la zona rosa—, donde los colaboradores del semanario departían con toreros, políticos, artistas y amigos, y de donde Zabludovsky salía apresurado para presentar su noticiario.

Esa amistad siguió luego de la muerte del maestro Pagés y la asunción de Beatriz Pagés como directora de la revista. Zabludovsky formó parte de la Fundación José Pagés Llergo, que entre otras funciones realiza la entrega de Premios Nacional de Comunicación José Pagés Llergo.

Por todo lo que representa, le decimos hasta Siempre! querido amigo.

Redacción Siempre!