Ahora es la Iglesia católica quien critica al gobierno federal a través de la editorial del semanario Desde la fe, donde señala que la actual administración ha gastado “enormes cantidades” de recursos para acabar con la pobreza y sus resultados siguen siendo negativos, por lo que consideró que las políticas sociales del país son “un fracaso”.

El editorial intitulado, “Fracaso de las políticas sociales” también hace hincapié en que la corrupción es una de las razones por las que la desigualdad sigue vigente en México, además de insistir en que los encargados de que dichas políticas funcionen, han caído en la “ineficiencia”.

Al respecto, Desde la fe coloca a los estados de Chiapas y Oaxaca como ejemplos de la corrupción al interior de las instituciones responsables de dichas políticas, insistiendo en “la ineficiencia de los directivos de la política social, más preocupados de la imagen que de los resultados”.

En este mismo sentido, la editorial señala a “representantes y servidores de un pueblo pobre” quienes “viven en medio del despilfarro y con lujos insultantes, preocupados sólo del propio enriquecimiento y de la autocomplacencia”.

“En un primer análisis aparece la cadena de corrupción propiciada por las instituciones que atienden este problema”, cita el texto publicado el pasado domingo 2 de agosto, al referirse a la situación social del país, dentro del marco de los resultados presentados por el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) que indican que la cantidad de pobres siguen en aumento.

Además, el semanario editado por la Arquidiócesis Primada de México, sostiene que tanto “la inequidad e injusticia presentes por todas partes”, como la “exagerada exigencia fiscal a las pequeñas empresas que no logran subsistir” son causas del aumento del índice de pobreza nacional que según datos del Coneval, añadió dos millones más a los 53.3 que ya existían en 2012.

La materia económica es otra de las preocupaciones de la Iglesia, de acuerdo con su semanario, pues manifiesta su “frustración por el mediocre crecimiento de la economía del país” al referirse a temas como la devaluación del peso frente al dólar y la caída del ingreso petrolero nacional.