Entrevista a Juan Carlos Romero Hicks | Senador panista | Exclusiva para Siempre!
Moisés Castillo
Dicen que las derrotas y los éxitos se alternan. Y en política no es la excepción. Javier Corral falló en su intento de dirigir el PAN nacional y advirtió que se concentrará en exigir al ganador de la contienda, Ricardo Anaya, cumplir, en los hechos, con su discurso anticorrupción y que haga públicas sus declaraciones fiscales, patrimoniales y de intereses. El senador por Chihuahua admitió su derrota pero denunció que hubo acarreo a favor de su rival el pasado 16 de agosto.
“El triunfo de Anaya —dijo— está trazado por la simulación, corrupción, inequidad y un padrón inflado. Fue una batalla contra la cargada, contra la maquinaria oficial. Vimos la maquinaria en toda su magnitud, nunca pensamos que nos enfrentaríamos a prácticas priistas”.
Para Juan Carlos Romero Hicks, senador del PAN e integrante de la planilla de Corral, Acción Nacional tendrá que hacer una autocrítica de la elección interna y posicionarse como una verdadera fuerza de oposición rumbo al 2018.
“El PAN tiene que convertirse en una fuerza política crítica, propositiva y comprometida. En una democracia al gobierno federal se le tiene que decir ‘en esto coincido contigo y te acompaño. En lo que no, tengo propuestas alternativas para generar soluciones complementarias’. La posición del presidente Gustavo Madero fue poco crítica. Tenemos que ser una fuerza muy crítica, muy exigente”.
“Onda grupera”
Corral usó el término “cargada” para describir la elección interna de la dirigencia nacional. ¿Esa vieja práctica priista ya la adoptó el PAN?
Lamentablemente hay una descomposición en el PAN con ese tipo de prácticas de otros partidos. El primer punto por esclarecer tiene que ver con el padrón: no tiene fotografía, no está verificado, no ha sido auditado y fue una petición de la campaña del senador Corral que lamentablemente no prosperó. Hay indicios de preocupación: en mayo del año pasado, cuando se hizo la elección entre Gustavo Madero y Ernesto Cordero, el padrón era de 217 mil 500 personas y esta ocasión fue de 477, o sea, hubo un crecimiento desbordado particularmente en estados como Veracruz, Nuevo León, Ciudad de México, Estado de México, Jalisco. Esa verificación del padrón es una exigencia que se tendrá que resolver, por eso la petición del senador Corral de que el padrón lo llene el Instituto Nacional Electoral. Esas prácticas, lo que llamamos “la onda grupera”, han venido creciendo y se manifestaron en la reciente elección con traslados, acarreos, y asistencia de personas que no tienen una presencia activa como militantes acreditados.
¿Qué futuro se perfila en el PAN con el triunfo de Anaya?
Hay que hacer una evaluación muy crítica para replantear muchos aspectos. Por ejemplo, el PAN tiene que regresar a sus orígenes, recuperar el alma que es su doctrina. El PAN tiene que mejorar el cuerpo, porque está en terapia intensiva, con problemas de padrón y de ética, de formación de liderazgos y dirigentes, falta diseñar un verdadero sistema panista en todos los municipios del país. Tenemos que recuperar la mirada ciudadana: reconocer que la fuerza del PAN no es la militancia la de mayor peso sino la ciudadanía, y hemos perdido fuerza con la gente. En el 2000 recibimos el 44% de la votación, en el 2006 el 37% y en 2015 tuvimos la votación más baja en 30 años con el 21%.
Punto de inflexión
¿Qué opina del plan anticorrupción de Anaya? Asegura que no va a tolerar ni un solo acto de corrupción luego de que se revelara el caso de los “moches”.
Está adoptando la propuesta del senador Corral de que necesitamos recuperar la ética y ganar ciudadanía. Me parece que es algo impostergable. Hay contradicciones por falta de ética tanto interna como externa que urge evaluar y corregir.
¿En qué momento se encuentra el PAN? Muchos hablan de una crisis y que esto le podría afectar en las elecciones del próximo año.
Estamos en un punto de inflexión donde tenemos que reconocer que todos los partidos políticos tienen baja credibilidad, no es un asunto exclusivo del PAN. Tenemos que ser autocríticos en nuestro diagnóstico para poder remediar estas conductas que nos hacen mucho daño. También hay que destacar que el PAN es el único que está en la esfera de cristal. El candidato interno del PRI se registró en una planilla única y el mismo día lo proclaman ganador, no hay competencia interna en ese partido. En el PRI no hay deliberación, no hay disenso, no hay debate, y por supuesto no hay posibilidad de presentar otras alternativas.
Que impere la crítica
¿Qué tanto dañó al PAN el Pacto por México? ¿Se perdió identidad, no fue una oposición verdadera?
El Pacto por México fue una hoja de ruta necesaria para poner el interés superior del país y ayudó para sacar adelante reformas estructurales muy importantes. Lo que sí debemos reconocer es la omisión del presidente Gustavo Madero: dejó a un lado el legado panista, como si los 12 años previos de presidencias panistas no estuvieran presentes. Hubo por lo menos cinco logros significativos que hoy son parte del escenario natural y que ya no llaman la atención: separación de poderes, respeto a las soberanías estatales y municipales, libertad de expresión, acceso a la información, obras sociales como el seguro popular y la autonomía del Banco de México. Y aspectos muy trascendentes como el manejo responsable de las finanzas públicas. Son logros de la democracia reciente en México, pero da la impresión de que este gobierno dejó de lado estos antecedentes, y fue una omisión de Madero que muchos lamentamos.
¿Qué tipo de oposición tendrá que ser el PAN para recuperar la confianza de la gente y así ganar el 2018?
El PAN debe ser un partido donde impere la crítica, es una regla que se debe cumplir para construir democracia, no es el éxito electoral sólo el indicador. Hay que recordar que Acción Nacional se fundó para ser un instrumento de democracia y una escuela de ciudadanía, no es solamente la búsqueda del poder como tal.
