Estudiar estrategias y realizar cambios necesarios

Alfredo Ríos Camarena

Nos encontramos en los prolegómenos del medio tiempo sexenal donde también confluye el cambio de legislatura y, como en los partidos de futbol, el entrenador está obligado a estudiar sus estrategias, a realizar los cambios necesarios y a entusiasmar y darle vigor al equipo.

Los objetivos que se trazó este gobierno federal han sido fundamentalmente reformistas y han tenido el buen éxito que esperaba el presidente, esto se debe a la insistencia y voluntad del Ejecutivo y al apoyo de las bancadas parlamentarias en donde jugaron un papel relevante los coordinadores priistas Emilio Gamboa Patrón, en el Senado, y Manlio Fabio Beltrones en la Cámara de Diputados, así como otros protagonistas que apoyaron institucionalmente; a pesar de esto, las reformas educativa y energética no han podido aterrizar en un terreno sólido; la primera porque hay quienes suponen que puede negociarse el texto constitucional, lo cual es una falacia, sólo acciones de inconstitucionalidad o sentencias de amparo podrían modificar la suprema ley, sin embargo, la Suprema Corte de Justicia ha confirmado las reformas, no obstante ello, las fuerzas magisteriales insurgentes han llevado a cabo innumerables acciones, incluso delictivas, sin que la autoridad estatal o federal haya podido contenerlos, la modificación del IEEPO ya no da escusas ni pretextos baladíes; la SEP tiene la obligación de sacar adelante la reforma en el corto plazo. En cuanto a la reforma energética, en su primera fase de la Ronda Uno, ha sido un fracaso rotundo que tenemos que analizar con mucho cuidado, porque pudiera ser que este revés sea producto de presiones externas que esperan —con el pretexto de la baja del precio del petróleo— que México malbarate los recursos petroleros y los ponga en manos de intereses externos; por ello, el gobierno mexicano debe tener suma cautela en las próximas convocatorias y licitaciones para evitar una entrega irresponsable del patrimonio nacional.

En otras áreas de la administración pública, la seguridad sigue siendo un tema delicado y avasallante, en donde la fuga del capo más buscado constituyó un severo golpe para quienes tenían la obligación de su custodia, lo cual afectó no sólo a empleados y funcionarios menores sino a todo el sistema nacional de seguridad, y desde luego, a la Secretaría de Gobernación.

En el ámbito político ha iniciado la ruta de 2018 y el PRI —pese a que no le fue mal en la elección intermedia— debe tener mucho cuidado para conservar el poder político, por eso, la elección del nuevo dirigente la debe medir el presidente Peña Nieto con sumo cuidado, para impulsar a quienes tienen una probada experiencia político electoral, no necesariamente me refiero a Beltrones, sino a muchos otros que son y han sido gobernadores de algunos estados; el PRI no puede dejarse en manos inexpertas, por más capacidad que tenga a quien se pretenda ungir en este cargo, ya que tenemos en 2016 varias elecciones a gobernadores, y para el grupo en el poder es fundamental apuntalar una candidatura presidencial que pueda obtener el triunfo electoral en 2018. El camino no es tan difícil, porque los otros partidos políticos viven crisis muy severas: el PAN no tiene a la vista ningún candidato que pueda despertar la emoción colectiva para obtener el triunfo; el PRD está sumamente dividido y con pocas oportunidades hacia el futuro inmediato; la insistente candidatura de Lopez Obrador está abollada por el cansancio y los errores. Sin embargo, no podemos olvidar el fantasma en el horizonte político de los candidatos independientes, que sin duda jugarán un papel importante en los próximos años, como resultado de la decepción colectiva y el rechazo que han causado los partidos nacionales.

Estamos en el medio tiempo, el entrenador está obligado a ganar el partido, por lo que debe ampliar el abanico de su grupo central e impulsar el crecimiento económico y la lucha contra el crimen y la pobreza.