El ingeniero en robótica industrial, Gerardo Aragón Camarasa, egresado de la Escuela Superior de Ingeniería Mecánica y Eléctrica (ESIME) del IPN, ha colaborado en el diseño del prototipo de un robot que es capaz de separar, estirar, desarrugar y doblar ropa. En “casi” todo el proceso de lavado de prendas participa esta tecnología sin considerar el paso de introducirlas en la lavadora, informó la Agencia Iberoamericana para la Difusión de la Ciencia y la Tecnología.

Gerardo Aragón Camarasa –quien se encuentra actualmente en la Universidad de Glasgow en Escocia, como investigador (postdoctorante)- dijo que la tecnología está en sus inicios y requiere más trabajo para ser un producto final; aunque reconoce que hay empresas internacionales que los han contactado con interés de adoptar partes del prototipo para sus productos finales.

Señaló que el robot es único en su estilo, en el sentido de separar prendas, y en el mundo existen un par similares en Praga, República Checa y otro en Grecia.

Aragón Camarasa subrayó que en el robot que ellos diseñaron, ambos brazos fueron montados sobre una base giratoria, la cual ofrece un grado extra de libertad para la manipulación de ropa, similar al movimiento de la cintura humana. Respecto a los sensores, el robot tiene un par de pinzas en cada extremidad que simulan un par de dedos con la habilidad de frotarlos a fin de percibir por medio del tacto, la textura del material.

El robot diseñado cuenta con tres Kinects que proveen en tiempo real imágenes y mapas en 3D; estos están ubicados en las muñecas de los brazos y la cintura y sirven para tareas de manipulación.

Adicionalmente, “el robot cuenta con una cabeza activa, que es la contribución principal del proyecto de Glasgow, la cual sirve para capturar imágenes de alta resolución y para la reconstrucción de mapas 3D, mientras los ojos se mueven y enfocan los objetos o puntos de interés en la ropa. La información procesada por la cabeza sirve para manipulaciones exactas, asi como inferir y reconocer el tipo de material, para separar y tipificar estructuras como arrugas y bordes”.

Los miembros del consorcio que participaron en el proyecto son CERTH en Grecia, CVUT en Praga, las universidades de Génova en Italia y Glasgow en Escocia, así como Neovisión, una PyME de República Checa.

Dicha empresa sería la encargada de comercializar el robot, aunque la propiedad intelectual pertenece a cada universidad.

Cabe destacar que la investigación para elaborar el prototipo finalizó en enero pasado; el cual, fue patrocinado por la Unión Europea bajo el 7th Framework Programme for Research and Technological Development con una duración de tres años.

En la Universidad de Glasgow, Gerardo Aragón Camarasa trabaja de manera conjunta con Li (Kevin) Sun y el doctor Paul Siebert, quien le abrió las puertas en dicha institución.

“Participé en la gestación del proyecto cuando era estudiante de doctorado bajo la tutela de Paul. Después de dos años de darle forma a la propuesta del proyecto, este fue aceptado y a meses de terminar el doctorado, el doctor Siebert me ofreció el trabajo”.