La Procuraduría General de la República (PGR) entregó a la Comisión Nacional de Derechos (CNDH), el pasado viernes los posicionamientos específicos sobre las 26 observaciones y propuestas formuladas en el informe de “Estado de la investigación del caso Iguala”, presentado por el organismo en julio pasado, en el cual detalla los avances en las investigaciones sobre los hechos ocurridos el 26 y 27 de septiembre del año pasado en Iguala, Guerrero.
Asimismo, la PGR reiteró su compromiso con las tareas de búsqueda, el esclarecimiento de los hechos y la sanción de los responsables, actuando como lo indica su mandato, con estricto apego a la ley, probidad, eficiencia, y transparencia. Además puso a consideración del órgano en materia de derechos humanos, el cumplimiento de las observaciones y propuestas formuladas a la institución en torno a este asunto.
Al presentar el documento, la CNDH evidenció las fallas en las averiguaciones, falta de atención y asistencia a las víctimas, además de omisiones de las omisiones en la práctica de diligencias ministeriales, federales y locales.
Luis Raúl González, titular de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) comentó en julio pasado que “ante la barbarie ocurrida en Iguala, no es momento de callar”, llamó a romper la alianza entre el crimen y el poder , entre la delincuencia y la autoridad, pues advirtió que sin esa ruptura nunca se alcanzarán ni la paz ni la justicia en México.
El ombudsman comentó que la CNDH, considera de extrema seguridad, los hechos ocurridos exactamente hace 300 días en Iguala pues afirmó que por su deshumanizada naturaleza, por la forma como se ha hecho evidente el rompimiento del Estado de Derecho, por la violencia contra los valores fundamentales de las víctimas, y por el resto a la vida, la libertad, la seguridad, la integridad, y la dignidad humana; “no es momento de callar”.
La CNDH emitió unas recomendaciones a la PGR, entre las que destaca las fichas de identificación y establecimiento de perfiles de identidad de los estudiantes desaparecidos, ya que la búsqueda de los normalistas desaparecidos disminuye su posibilidad de éxito sin estas fichas.
También recomendó a la procuraduría que continué con las acciones de búsqueda para dar con el paradero de los estudiantes desaparecidos y buscar especialmente en la Sierra de Guerrero, en Apango y no descartar ninguna línea de investigación, obtener los datos de los celulares de dos estudiantes desaparecidos, incluidos los mensajes que fueron enviados en los días 26 y 27 de septiembre de 2014 ,así como de otros celulares desde los que “supuestamente” se mandaron mensajes e hicieron llamadas el 26 de dicho mes.
Asimismo recomendó investigar el porqué los alumnos de la Normal de Ayotzinapa, fueron llevados a la ciudad de Iguala y quién los llevo y por qué precisamente a los alumnos de primer grado, e investigar la injerencia o no de las autoridades escolares.
La PGR debe tomar declaración de los buzos de Marina quienes recuperaron restos del río de San Juan para atender del equipo forense argentino que apoyó a las víctimas.
Así como investigar las condiciones climatológicas, para determinar si existieron las condiciones para generar la incineración de cadáveres en el basurero de Cocula.
Comparar la tierra de los restos recuperados en el Río de San Juan con la tierra del basurero de Cocula para esclarecer los temores sobre ocultamiento de evidencias.
Practicar comparaciones similares de los restos hallados en el río Sonora como en el basurero de Cocula y analizar las balas recuperadas de dicho tiradero, para poder determinar el tipo de armas usadas, así como si existen indicios biológicos secrecionales y de pelo, en ocho camisas recuperadas de un autobús abandonado en la comunidad de Mezcala.
Sin embargo cabe destacar que en el comunicado de la PGR no se señala o precisa cuál de las recomendaciones de la CNDH sí se cumplió.
