Distante de sus orígenes
Teodoro Barajas Rodríguez
“Al ganar el poder perderá el partido”, profetizó para el PAN Daniel Cosío Villegas, emblemático intelectual, quien así anticipó lo que sucedería con la organización fundada por unos de los Siete Sabios de México: Manuel Gómez Morin.
Los resultados saltan a la vista, con un PAN distante de sus objetivos originarios, reyertas internas, doce años en la cúpula del poder que no generaron liderazgos emergentes, sino todo lo contrario; los rieles de la burocracia no le sentaron nada bien, la famosa “brega de eternidad” no ha sido actualmente más que grillas intestinas en un partido conservador en el que se riñe por lo que aún pervive de parcelas de poder, salpicados de grandes lagunas de corrupción evidente.
Se pueden pronosticar aún más fragmentaciones en el PAN que dirige Gustavo Madero, de acuerdo con los reportes oficiales Ricardo Anaya, delfín del grupo dirigente, arrasó con la candidatura de Javier Corral, la contienda librada el pasado domingo no terminará, como sabemos, en una ceremonia tersa.
El diezmado grupo calderonista se sumó tardíamente con Corral, no les alcanzó ese empuje. En el ocaso de las ideologías algunos panistas han señalado que es posible concretar alianzas con el PRD con tal de enfrentar al PRI, que en breve será liderado por Manlio Fabio Beltrones; más pragmatismo que equivale a la ratificada claudicación de los fundamentos de origen.
En su momento, el PAN alcanzó un resultado estelar en el año 2000 con un insospechado y carismático candidato llamado Vicente Fox, quien sin empacho alguno dilapidó el bono democrático que lo situaba como el líder del momento, el desencanto marcó esa administración del cambio que no pasó del intento.
En 2006, retuvo la Presidencia de la República en unos comicios tan escandalosos como turbulentos; por menos de medio punto superó Calderón a su contendiente de las izquierdas Andrés Manuel López Obrador, las dudas sobre la legitimidad de esa polémica victoria nunca terminaron por disiparse, antes bien se ratifican con el tiempo.
En 2012 vino la hecatombe para el partido fundado en 1939, fue derrotado estrepitosamente hasta caer al tercer sitio, por debajo del PRI de Peña Nieto y de la coalición que abanderó López Obrador.
Sin embargo, no sólo el PAN vive un momento complejo, resulta paradójico por cierto ver un México preñado de democracia, con una transición a través del sistema de partidos apenas en el 2000, que ha envejecido prematuramente y acusa un desgaste descomunal. Actualmente ninguna organización partidista escapa a los señalamientos que hacen evocar constantemente la corrupción y la impunidad.
La derecha a veces parece desmoronarse, ha registrado gobiernos que son un lastre, como ha sucedido en Sonora, algunos de sus cuadros han sido exhibidos como vulgares fariseos en medio de comportamientos que en público censuran pero que en privado practican.logo de la guerra civil norteamericanar del pueblo como lo estipulaba los atenienses hace dos mil 500 años en la polis emblem al
