En rechazo al Convenio Bilateral en Materia de Aviación que firmó México y Estados Unidos, el Frente por la Defensa de la Aviación Nacional marcharon de la Terminal 2 a la Terminal 1 del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM).

Consideró que la política de cielos abiertos representa un gran peligro para la soberanía y fuente de empleo y la industria aérea, ya que son convenios que garantizan a las aerolíneas de otros países ingresar y aterrizar  en el espacio aéreo de otro y trasladar pasajeros.

El Frente indicó que la industria aérea mexicana aún no se encuentra protegida por una política de transporte aéreo, por lo que los precios de boletos y los usuarios no se verían beneficiados con la propuesta de los cielos abiertos.

Cabe destacar el Frente por la Defensa de la Aviación Nacional lo agrupan, entre otros, la Asociación Sindical de Pilotos Aviadores de México (ASPA), el Sindicato de Sobrecargos de Aviación (ASSA) y el Sindicato de Trabajadores de Tierra.

Por su parte, el líder de los pilotos, Mario Aguilera, advirtió que la iniciativa ocasionará la pérdida de fuentes de empleo para trabajadores mexicanos, por lo que no van a ceder ni un solo slot (ruta).

Subrayó que no pueden competir con aerolíneas de Estados Unidos que cuentan con siete mil aeronaves, mientras México cuenta con 350 aeronaves, incluyendo aviones de carga.

Aguilera indicó que están dispuestos a competir, pero de manera justa e inteligente y pidió que el gobierno federal haga las cosas pensando en los mexicanos y no en los intereses de los norteamericanos.

Ya en la terminal 1 del AICM, los sindicatos recorrieron los pasillos mientras coreaban: “no a los cielos abiertos”.

En el lugar, el secretario de la ASPA reiteró que a fin de garantizar la igualdad de operación entre las aerolíneas de México y Estados Unidos es necesario que las autoridades revisen la propuesta del Convenio Bilateral de Transporte Aéreo antes de su ratificación.

Puntualizó que actualmente tres de cada cuatro vuelos en entre ambos países se realizan por aerolíneas del vecino país del norte, una vez permitida la política de cielos abiertos se podría terminar de manera catastrófica la aviación nacional.